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sábado, enero 7, 2023
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La captura de Juan Manuel Franco Silva “El Alacrán” evidenció toda una red criminal que ya padecían los ciudadanos de Comondú, no así las autoridades de Baja California Sur.

La célula criminal liderada por “El Alacrán”, al servicio de su hermano Daniel Franco Silva “El Tiburón”, por años ha sembrado miedo a los pobladores de Comondú y Loreto, zona de influencia del grupo delincuencial.


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Algunas de las actividades criminales por las que se les responsabiliza, son el cobro de piso a pescadores, extorsión a comerciantes, secuestro, narcomenudeo y desapariciones, así como homicidios y lesiones dolosas contra ciudadanos.

“Se vuelve peligroso un grupo criminal en una zona tan pequeña precisamente porque cuenta con total protección, hasta de mandos certificados por Control y Confianza. Se requiere ejecutar cualquier acción penal, se vienen repercusiones a los elementos que pretendan actuar, es así cómo se mantienen en impunidad”, explicó a ZETA un miembro de la Mesa de Seguridad Estatal.

Daniel Franco “El Tiburón” fue denunciado por pescadores a mediados de 2020 a través de redes sociales, acusándolo de ser protegido por agentes de Seguridad Pública y de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) a cambio del pago de piso a oficiales.

“Los datos de inteligencia nos señalan que este individuo huyó a Sinaloa para obtener protección por miembros del grupo criminal y de policías, seguramente será algo similar cuando se lleve a cabo su captura, intentarán evitar que sea apresado. Estamos recabando todas las pruebas y datos de inteligencia para dar con su paradero, que lo ubicamos ya en el Estado costero”, identificaron elementos de Investigación Criminal de la PGJE.

Desde entonces ya era señalado como responsable de la ola de violencia en comunidades como Puerto San Carlos, Puerto Adolfo López Mateos, Poza Grande, Ciudad Insurgentes, San Juanico y Ciudad Constitución, así como el cobro de piso a pescadores y de tablear y asesinar a pescadores que se resistieron al control criminal.

“Lamentablemente para los pobladores, los gobiernos están a la expectativa de recibir una denuncia para poder actuar, esto es impunidad total, porque ningún ciudadano en su santo juicio, denunciaría a un criminal que llegó hasta tu puerta armado, que te conoce, porque es un pueblo pequeño y además cuenta con esta protección policial y judicial que hemos visto. Si así está el panorama, activemos los mecanismos, ellos están respaldados por el Código Penal Federal”, dijo a este Semanario uno de los representantes del Consejo Ciudadano de Atención a Víctimas del Delito.

El primer incidente documentado y de impacto contra las insignias de gobierno fue el ataque ocurrido la madrugada del miércoles 2 de diciembre de 2020, cuando dos elementos de la Guardia Nacional fueron privados de la libertad mientras caminaban por la calle Sebastián Lerdo de Tejada de la colonia Real en Ciudad Constitución.

Los agentes salían de una taquería, tenían poco de haber llegado a la ciudad y su principal encomienda era realizar recorridos en las comunidades pesqueras para reducir los índices de criminalidad e inhibir el cobro de piso. Fueron encontrados con huellas claras de tortura y tiro de gracia, sin embargo, uno sobrevivió al ataque.

Los oficiales aparecieron en una brecha contigua al bordo Cajoncitos, en las calles Rodolfo Montaño entre Márquez de León y Agustín Arreola, golpeados y con disparos de arma de fuego. El Tercer Maestre Mario Alberto Mondragón Tirado fue hallado ya sin vida, mientras el Cabo Obed Jiménez Toledo presentaba múltiples huellas de tortura y un tiro en el cráneo; este último fue trasladado de inmediato al Hospital del ISSSTE, donde se concentró un dispositivo de seguridad.

“Fue el primer incidente donde su nombre salió a relucir en la Mesa de Seguridad Estatal, incluso ese gobierno solicitó la presencia de fuerzas federales para que intervinieran en la zona federal. Sin embargo, una de las primeras instrucciones del nuevo gobierno fue retirar esa vigilancia y las de los puntos carreteros”, añadió uno de los agentes de la Mesa de Seguridad.

AUTORIDADES PROTEGÍAN A “EL ALACRÁN”

Sorpresa generó la captura de Juan Manuel Franco Silva “El Alacrán” cuando la Agencia Estatal de Investigación Criminal montó un operativo de captura mientras se disponía a ingresar a una de sus casas de seguridad, sin realizar un sólo disparo.

No obstante, cuando se disponían a procesar al detenido y posteriormente trasladarlo, llegó un comando armado, cuatro pistoleros que inmediatamente “solicitaron la liberación del jefe”; al negarse los agentes de Investigación, fueron agredidos a tiros.

En ese momento se desató un enfrentamiento, resultando un sicario lesionado, los otros involucrados huyeron del lugar, pero solicitaron la presencia de más fuerzas criminales.

Al sitio llegó una camioneta tipo Ford Lobo con dos ocupantes, uno de ellos uniformado con logotipos de la Policía Municipal de Comondú y uno de civil, quienes solicitaron la liberación de “el jefe”, sin embargo, al negarse de nuevo fueron agredidos a tiros y repelieron la agresión.

En el lugar quedó sin vida el agente con uniforme identificado como José Eduardo Tavera Martínez, enlistado en la Marina Armada de México, quien, junto con Luciano Juárez Rodríguez, el otro civil armado, estaban designados como escolta personal del Capitán de Corbeta, Juan Heladio Clavel Nicolás, director de Seguridad Pública y Policía Municipal de Comondú.

“Los datos de inteligencia y sus propias declaraciones, apuntan a que la corporación municipal protegía a ‘El Alacrán’ y su grupo de sicarios. Trabajaban para él, el director dijo que sus escoltas fueron en su rescate (del líder criminal) sin informarle; pero él estuvo enterado del enfrentamiento y el operativo, y no mandó apoyo”, confirmó a ZETA una fuente de Inteligencia de la Mesa de Seguridad.

A la par, la Agencia Estatal de Investigación Criminal dio cuenta que el propio director de Tránsito acudió a la escena del crimen a recolectar evidencia que involucraba a sus elementos:

* Dos armas largas

* Un arma corta

* Casquillos percutidos

* Pertenencias contenidas en la camioneta blanca.

“La información que se ha manejado en la Mesa de Seguridad Estatal, una vez recogida la declaración del director de Tránsito de Comondú, los datos de inteligencia, su actuación el día de los hechos y las omisiones, esperan sea removido, ya se ha solicitado el cambio”, informó la Agencia Estatal de Investigación.

Habitantes de Ciudad Constitución ya habían sufrido la violencia criminal generada por “El Alacrán” como el segundo al mando del grupo criminal operado por “El Tiburón” para el Cártel de Sinaloa. El 25 de septiembre, mientras atendían un reporte por riña en el Bar Michelatos, ubicado contra esquina del Ayuntamiento de Comondú, los agentes municipales Gabriel González Hernández, comandante general de la Policía Municipal; Romualdo Salvador Geraldo Amador, comandante supervisor; así como el policía raso Alberto Gómez Torres, fueron golpeados por un grupo de entre 15 y 20 sicarios al mando de “El Alacrán”.

Gracias a un ciudadano que documentó la agresión en video, se pudo evidenciar el ataque a los elementos, los sicarios los golpearon con las cachas de las pistolas y rifles de asalto, y tras la denuncia en redes sociales, ZETA pudo acceder a grabaciones de cámaras de vigilancia, las cuales apuntan hacia “El Alacrán” y miembros de su grupo delictivo.

“Con total impunidad se paseaban por los lugares más concurridos, peleas de gallos, carreras o eventos sociales, eran vistos portando sus armas de fuego, los ciudadanos no se atrevieron a denunciarlos porque se paseaban frente a los agentes de seguridad sin miedo alguno. Eso desde luego que te da el panorama y está claro: estaban protegidos en alto nivel”, informó el agente de la Mesa de Seguridad.

Pasadas las 21:00 horas de ese domingo, cuando los agentes municipales atendieron el disturbio, para su mala fortuna los superaban en número y armas. Por ese incidente, “El Alacrán” se convirtió en blanco de las instituciones de seguridad pública, librando órdenes de aprehensión por ultrajes a la autoridad, aunado a que dos días antes, presuntamente este sicario y otras personas privaron de la libertad a un juez municipal de Loreto el 23 de septiembre.

Días después del incidente en el bar Michelatos, capturaron a Victoriano Peraza “El Tocayo”, de 68 años, originario de Sinaloa y con antecedentes por el delito de secuestro agravado en Nogales, Sonora; así como a Abelardo “N”, alias “El Becerro”, de 46 años, originario de Baja California. Presuntamente estos individuos “brindaron información relevante respecto a las casas de seguridad y de la mano derecha de ‘El Alacrán’, a quien identifican como Daniel Peraza alias ‘’El Coyote’, prófugo de la justicia, al igual que ‘El Tiburón’”, refiere la fuente.

“EL ALACRÁN” CAYÓ POR SECUESTRO

“El Alacrán” gozaba de total impunidad en Comondú y Loreto, con protección de funcionarios públicos de gobierno y diversas policías. Además, se imponía su ley, ya que de no resultar favorables las denuncias en su contra, ordenaba el levantón de funcionarios del Poder Judicial.

Juan Manuel Franco Silva está relacionado en la privación de la libertad de un masculino el 22 de septiembre de 2022 en Loreto, según Causa Penal J56/2022.

“El imputado Juan Manuel ‘N’, de apodo ‘El Alacrán’, acompañado de otras personas llegó a un domicilio de la ciudad de Loreto y mediante amenazas, con el uso de un arma de fuego, subió contra su voluntad a un vehículo a la víctima, una persona del sexo masculino, a quien trasladaron a una brecha en el tramo carretero Loreto-Ciudad Insurgentes, donde lo golpearon en diferentes partes del cuerpo provocándole lesiones. Posteriormente, el 23 de septiembre, liberaron a la víctima”, reconoció la PGJE.

“El Alacrán” estaría relacionado con los siguientes casos:

* El secuestro de un juez en Loreto el 23 de septiembre.

* Ultraje a la autoridad por propinar, junto con sus hombres, una golpiza a tres agentes de la Policía Municipal de Comondú.

* El homicidio del maestro Alfonso Noé Olvera Tirado, asesinado a tiros la noche del 6 de marzo de 2021 en Ciudad Insurgentes.

Ahora se sabe que, tras un incidente de tránsito, sicarios de “El Alacrán” identificados como Felipe de Jesús “N” y Omar Humberto “N”, acudieron al domicilio del profesor y lo atacaron a tiros, hiriéndolo de muerte a él y dejando lesionado a su hijo en el patio de su casa; el maestro moriría instantes después en el hospital.

Felipe de Jesús es cuñado de “El Alacrán” y habría mantenido operaciones a su lado, pero fueron capturados cuatro días después del atentado contra el educador y declararon obedecer instrucciones del sicario antes mencionado.

Tras la captura de Franco Silva, de acuerdo con lo dicho por miembros de la Mesa de Seguridad, se esperan repercusiones e incremento de la violencia por la captura, “y habrá movilizaciones por eso”, advierten.

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