La soberbia es, pues, todo lo opuesto a la “humildad”. Una bien llamada virtud que consiste “en el (re)conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento”. Algo que para los pseudopolíticos, resulta ajeno y que debería de ser una obligación, pues, al final, la naturaleza de la política radica en la colectividad.
Y así les sigue lloviendo a la gobernadora Marina del Pilar Ávila y a la alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero, durante y después de la reciente tormenta que se registró en Baja California a inicios de esta semana.
20 años de fructífera trayectoria periodística truncados por las “circunstancias actuales”. O sea, estos “tiempos estelares” de la sedicente 4T, o, simplemente, “transformación”.
Tijuana merece un verdadero gobierno, a la altura de la importancia de nuestra ciudad. ¿Habrá entre los residentes de Tijuana alguien capaz de poder gobernarla como es debido? Lo dicho, “Terrible” el futuro del gobierno en nuestra ciudad.
Como si el “horno estuviera para bollos”, la alcaldesa de Tijuana se toma esa atribución que vendrá a colapsar la atención medica que brinda el Issstecali, ya de por sí deficiente desde hace algunos años.
Vivimos los estertores de un sexenio en que el culto al Presidente ha rebasado los niveles que antes criticaban los que precisamente hoy detentan el poder. Muchos han comprado la versión que confunde la popularidad con la eficacia para gobernar.
En cambio, del éxito de su gobierno no podemos hablar, pues la estrategia de seguridad definitivamente no ha funcionado. Cada víctima del crimen, organizado o no, debería ser motivo suficiente para dar un giro de 180 grados al timón. Pero no. Eso no es popular.
La putrefacción de la Fiscalía General de la República y el Poder Judicial es causa de la violencia, blindan a narcotraficantes con máscara de policías y jueces sobornables por la delincuencia de altos vuelos. Esto no ha cambiado nunca.
Sólo dos hombres y dos mujeres se irán a la encuesta final, además de que Morena deberá definir candidaturas finales con sus aliados tanto en el plano federal como en lo local
Benjamín Gil ganó cuatro campeonatos como mánager en la Liga Mexicana del Pacífico. También dirigió a la Selección de México en los Juegos Olímpicos del 2020 y el Clásico Mundial de Béisbol 2023.