uestra patria pasa por una larga cadena de desgracias. Los eslabones son muchos, y cada uno de ellos ciertamente deja profundo dolor entre las víctimas. Si se tratara de mencionar lo que más lastima ¿qué respondería? Nada fácil.
La criminalización del aborto implica la ejecución de la idea de que la maternidad es una función obligatoria; la criminalización genera que las leyes penales establezcan condenadas privativas de la libertad a quienes intenten interrumpir el embarazo.
La importancia de la innovación y el uso de las nuevas tecnologías es un tema que ha preocupado y ocupado a las Entidades de Fiscalización Superior en los últimos años a nivel mundial...
Los pleitos no son buenos, y menos entre familiares, compañeros de estudios o del mismo grupo político. Solo para mencionar un ejemplo. Alegró a muchos la diferencia de criterios sobre el asunto del agua, entre el gobernador, que por fortuna ya se va a seguir sacrificándose por México y la joven gobernadora Marina del Pilar, que llegará felizmente el 1 de noviembre a iniciar su compromiso ganado en las urnas.
Palabras, acusaciones, diatribas, descalificaciones, cifras y más abundan en los medios de comunicación de los políticos y especialistas sobre la inseguridad en nuestro país. Y no cambia nada.
Uno.- Salta a la vista. En el Gobierno Federal y en algunos estatales encabezados por Morena, basta con que el Presidente López Obrador comente, reniegue, critique, sugiera o diga algo sobre algún asunto de su muy particular interés, para que más rápido que ya, se haga lo que él quiere. Lo obedecen sin chistar, a veces sin apegarse al marco legal.