Hace la friolera de 33 años los tijuanenses celebrábamos el primer centenario de la fundación virtual de nuestra querida ciudad. La reunión fue convocada por Unidos por Tijuana, Cien Años de Esfuerzo. Fue un festejo completamente popular y ciudadano.
Lo peligroso en esa zona es que el andador de madera concluye unos 500 metros de los salvavidas y lo que antes era un cómodo camino de ladrillos, ahora está destruido; y por más que se solicita a la Delegación de Playas, que lo rehabilite o por lo menos ponga avisos de peligro, aseguran que no tienen presupuesto.
Los de buena memoria recordarán que en el trienio de Jorge Ramos Hernández se vivió (especialmente en 2009) en Tijuana una violencia tan parecida a la actual, que parece calcada de un pizarrón.
Si escucha los planes que para Baja California tiene la gobernadora Marina del Pilar, pensaría que sin comprar un cachito de la Lotería Nacional, ¡ganó el premio mayor!
En un par de días concluirá el espectáculo más reciente (porque habrá muchos más por lo menos hasta el 2024) que el huésped de Palacio Nacional nos ha endilgado a los mexicanos.
Según los expertos, la costumbre de esa institución había sido (desde su fundación) hacer este tipo de informe justamente después del cierre de operaciones de los bancos. Para no ocasionar especulaciones.
No, por supuesto que no... Ni de chiste nos acercaremos a “votar por la democracia” el próximo 10 de abril. Quién no conozca el contenido del “paquete dilapidador, sin conocer su contenido”, ¡que lo compre!
Quizá sea una sensación muy personal. Pero quien haya vivido en esta patria nuestra, quizá coincida en que nunca antes los mexicanos habíamos tenido tanta consideración, manga ancha o paciencia para los dichos y hechos de los presidentes de la República, como el actual.
Este México actual es contradictorio y único. Pasamos de la esperanza en un mejor futuro a la dolorosa realidad actual, pobreza extrema en aumento y personajes muy queridos por el gobierno federal. Son los consentidos, por eso en tres años ha aumentado ese grupo social con más de 10 millones. ¿Qué tal? ¿Se les quiere o no?
El año pasado, con motivo de la entrega de la Medalla Belisario Domínguez a la Mtra. Ifigenia Martínez, profesionista respetable y muy respetada, ¡quién lo dijera!, aun admirándola tanto, el Presidente se abstuvo de asistir porque “no iba a exponer que le faltaran el respeto a la investidura presidencial”.