Ni por asomo pensé algún día comentar acerca de las corcholatas, y menos para decir que se trata de sendos aspirantes a la presidencia del país por el partido gobernante que andan desatados, contraviniendo la Ley, en campaña prematura, pero con la “bendición” y la aprobación del mismo Presidente Andrés Manuel López Obrador.
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Gobierno y Municipios del Estado de Baja California (Issstecali), es un claro ejemplo de cómo la mala administración y el saqueo constante e impune de gobernantes y funcionarios, puede hundir a una institución en una grave crisis económica y de servicios habiendo sido antes modelo en servicio y atención.
Mis padres con mis hermanos y hermanas llegaron a Tijuana hace 70 años... y ya no se fueron. Mi padre, militar, fue destacado en El Ciprés, y mi madre con su prole se quedó en esta ciudad de la que, como familia, ya no se movieron.
Entre otros ofrecimientos del candidato AMLO figuraron también el instaurar una verdadera democracia, acabar con los fraudes electorales y aseguró que en adelante las elecciones serían limpias y libres. Pero del “dicho al hecho...”.
Cada junio es un mes de contrastes en mis emociones; por una parte, recuerdo con alegría a todas las generaciones de egresados de la escuela donde laboré por más de treinta años, pero al mismo tiempo, rememoro con tristeza y rabia el junio de 2004: no asistí a la celebración de la fiesta escolar tradicional.
Que el ahora Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, con enojo y molestia, mande al diablo o al carajo a las instituciones, a sus críticos o a sus adversarios, calificándolos de neoliberales y conservadores, no es nada nuevo.
En plena pandemia, a los médicos, enfermeras y personal de salud, se les reconoció como héroes por enfrentar al COVID-19 aún a riesgo de sus propias vidas y las de sus familiares; el Seguro Popular estaba desmantelado, el Insabi no daba pie con bola y el gobierno federal seguía minimizando al mortal virus.
Como si no tuviera varios “frentes abiertos” que le han acarreado desde disgustos personales, enfrentamientos con sus cercanos, críticas, tropezones políticos y otras situaciones adversas, el mandatario agregó otro asunto de suma importancia, pero en mal momento: Otra Reforma Educativa, después de la pandemia y en el cuarto año de su gobierno.