Una de las víctimas fue asesinada con un martillo en la cabeza y le mutilaron los brazos. En otro hecho, el integrante de un grupo norteño ejecutado a tiros.
Fueron encontrados los cuerpos de cuatro personas con heridas producidas por proyectiles de arma de fuego en un domicilio de la colonia Guerrero en La Paz.
En México, los guerreros aztecas eran odiosos por su crueldad y sadismo, y al estar en sus orgías por fortuna las demás tribus prefirieron aliarse a Hernán Cortés para acabar con su tiranía.