Tremendo miedo debe de tener la actual administración del DIF Estatal, que están obligando a los trabajadores a firmar un acuerdo de confidencialidad, para que no revelen en el futuro, lo que sucedió en este bienio.
Un grupo de trabajadores del Club Campestre de Tijuana marcharon de la Torre Agua Caliente al club deportivo, para exigir al gobernador Jaime Bonilla Valdez que cese en su intento por expropiar su fuente de trabajo.