América Latina se encuentra entre las tres primeras regiones del mundo en varios mercados delictivos, como el tráfico de armas, delitos contra la flora y la fauna, así como el trasiego de marihuana y cocaína.
Se trata de una expresión usada en México para referirse a la forma desordenada, descuidada y sin orden en que se actúa o se hace algo, solamente para salir de la situación.
Un elemento clave para el ejercicio de estos derechos es contar con información relativa al medio ambiente y sus elementos, recursos naturales, incluyendo aquella relacionada con los riesgos ambientales y los impactos adversos
En estos días, la inmisericorde agresión de Vladimir Putin iniciada contra una pequeña nación llamada Ucrania, es lo que se comenta y analiza. Ese gran dolor lo tenemos en el corazón.
La desinformación e ignorancia de lo que sucede en Europa es enorme. Sabemos que los cárteles están expulsando a miles de mexicanos de zonas de guerra en Michoacán, Tamaulipas, etc., que son zonas de guerra con territorios dominados por los criminales abastecidos por las armas del vecino del norte. Mientras, las fuerzas de seguridad pública son infiltradas, insuficientes o incapaces de contener la violencia.
Según el informe presentado recientemente por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, México se convirtió el año pasado (2021) en el país con mayor número de ciudades violentas, al estar incluidas 18 de 50 urbes en el mundo.
Las imágenes de la saña con que se agredieron mutuamente impactaron por su crueldad, ventaja, rabia e ira; sin embargo, igual que sucede en otros casos y distintos ámbitos, pronto se olvidarán hasta que sucedan de nuevo.
No cabe duda, el peor enemigo del ser humano es el mismo ser humano. Somos una especie autodestructiva que no pierde oportunidad alguna para demostrar los idiotas que somos. Mencionaré tan solo dos ejemplos.