Luis Alfredo Garibay Félix alias “El Wicho” -inocente en tanto no se determine su responsabilidad mediante sentencia de un juez, según el Artículo 13 del CNPP-, tenía más de diez años reconocido e identificado como uno de los cabecillas del sindicato criminal de Los Garibay, célula relacionada con Ismael “El Mayo” Zambada, pero que anteriormente colaboró bajo la protección de los hermanos Arellano Félix en el Valle de Mexicali durante sus años de poder absoluto.
“Yo soy bataca del CAF, mi jale es cuidar al tirador de ahí del 7 de Copas, ‘El Güero’ me dijo que trabajamos para ‘El Cabo 20’, pero que andaban bien tensos todos, porque ‘El 20’ está manejando dos líneas: la del CAF y Sinaloa”, dijo al ser detenido Armado Israel Flores Cisneros, el 6 de diciembre de 2021.
Sin órdenes de aprehensión en su contra, con dinero y sicarios bajos sus órdenes con pleno control de un gran número de policías y de la actividad criminal en gran parte del territorio rural de Mexicali, a Felipe Eduardo Barajas Lozano sólo había una forma de detenerlo: en un operativo fortuito.
Mientras que el presunto líder actual del llamado Cártel del Mar, Marcos Alonso Pacheco Lares, busca la protección de la justicia federal en contra de una orden de aprehensión, seis implicados más en la pesca y distribución de totoaba y otras actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de drogas en el Alto Golfo de California, recibieron fallos en contrario de autoridades judiciales que los mantendrán presos durante más tiempo en el penal de máxima seguridad de Hermosillo, Sonora.
En lo que va del año, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha localizado siete laboratorios de drogas sintéticas en Baja California, la mayoría en zonas sierreñas: cuatro en Ensenada y tres en Tecate.
Marco Antonio López
Nayeli Valencia
Scarlett Lindero
Abraham Rubio
Juan Luis García
Justina Zamarripa Contreras, mamá de Jessica Silva Zamarripa, conserva el mechón de cabello que le cortó a...
Desde la percepción de inseguridad pública y violencia, ineficacia de las autoridades, control y supremacía de los grupos de la delincuencia organizada, hasta terror psicológico en los agentes policiales y miedo irracional en la población, son algunos de los efectos derivados de los llamados narcomensajes que grupos criminales dejan a su paso
La recaptura de Rosalinda González Valencia, esposa del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, trajo consigo una serie de reacciones del propio grupo criminal y la respuesta de las autoridades que hasta el momento mantiene operativos en el municipio de Zapopan con el refuerzo de la Marina, Ejército Mexicano y Guardia Nacional.
Por los delitos de homicidio, inhumación y exhumación en la modalidad de mutilar, fueron sometidos a proceso Jonathan Hernández Paleo, un californiano de 28 años de edad; Christofer Guadalupe Cárdenas Marín, colimense de 25 años; y el tijuanense Julio César Isario Espinoza, de 33.
Atrás quedó la sombra de la muy probable intervención del crimen organizado en la elección de Michoacán. También pasaron casi cinco meses de la visita del Presidente Andrés Manuel López Obrador a esa entidad para advertir a sus habitantes que no caigan en provocaciones de los grupos delictivos.