De acuerdo con el Semáforo Económico de la organización México, ¿Cómo Vamos?, Baja California Sur reportó un desplome en el ritmo de crecimiento según el reporte del último trimestre del 2025.
La información plasmada en la página oficial de la asociación civil, expone que la entidad alcanzó un crecimiento del 4.2% entre julio y septiembre del año pasado; sin embargo, para los meses de octubre, noviembre y diciembre cayó a un 0.2%.
Esta cifra es comparable con el ritmo que el sector económico presentó durante la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 entre 2020 y 2022, cuando se paralizó la actividad turística y se estancó el ingreso y el poder adquisitivo de los habitantes de Baja California Sur.
Se trata del punto más bajo en la escala de crecimiento desde el tercer trimestre de 2023, cuando los indicadores arrojaron una variación negativa del 7%.
Cabe mencionar que el 2025 abrió con un 1.4% de desarrollo económico, mientras que para el segundo trimestre hubo una subida de hasta el 2.9%.
Este diagnóstico de la organización civil precisó que la meta de pesos producidos por hora trabajada también descendió de 209 a 202 pesos en la entidad en el último trimestre del 2025, sin embargo, aún se mantiene arriba del punto más bajo que fue de octubre a diciembre de 2023 con 194 pesos.
Publicidad
En este apartado, el análisis coloca a Baja California Sur en un foco rojo ya que se encuentra por debajo del nivel nacional, que es de 217.6 pesos, y con una reducción superior a la nacional, que es de 3 pesos por trimestre.
Con respecto a la informalidad, la entidad se encuentra en un foco amarillo con un 38.6% de empleos fuera del marco normativo, sin embargo, presentó un ligero avance en este apartado con respecto al tercer trimestre del 2025, con una disminución del 0.5%.
No obstante, la Media Península presentó su mejor posición en este rubro en el tercer trimestre del 2024, cuando alcanzó el 35.5% de informalidad con un foco verde.
Particularmente en esta área, existe incertidumbre por parte del sector empresarial sudcaliforniano, debido a la aplicación de nuevos impuestos cuyos cobros comenzaron desde enero de 2026.
Uno de ellos es el aumento del Impuesto Sobre Nómina (ISN), que pasó del 2.5 al 3% por solicitud del gobernador del Estado, Víctor Castro Cosío, a la XVII Legislatura del Congreso local.
Previamente, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Baja California Sur, Paul Valdiviezo, señaló que este factor podría provocar un incremento de la informalidad en el estado, debido al encarecimiento de la nómina.
El líder del sector patronal explicó que, aunque es cierto que hay compañías grandes que pueden sobrellevar este aumento, las Micro, Pequeñas y Medianas (MiPyMES) empresas estarán en una encrucijada que complica su supervivencia.
El gobernador declaró que este incremento corresponde a una homologación a nivel nacional, insistiendo en que el ISN no se regulaba desde hacía casi dos décadas.
En contraste, Paul Valdiviezo señaló que las otras entidades del país que tienen este porcentaje de cobro el ISN destacan por dedicarse al sector industrial, mientras que las empresas sudcalifornianas dependen del área de servicios, principalmente en el ramo turístico, lo que deja en un estado de incertidumbre ya que hay otros factores que ponen en riesgo la sustentabilidad de los negocios.
Por su parte, Víctor Castro Cosío ha insistido que el ritmo de crecimiento se ha mantenido en cifras positivas la mayor parte del año, lo cual atribuye a un síntoma de satisfacción y confianza por parte del sector empresarial.
Es importante recalcar que México ¿Cómo Vamos? se basa en dato del Producto Interno Bruto (PIB) de Baja California Sur, del Banco de Información Económica y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), así como en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).

AFECTACIONES PARA LAS PERSONAS
Eder Gutiérrez, especialista con maestría en Economía Aplicada, que durante 16 años ha trabajado como economista de la salud, explicó que esta situación afecta en diversos aspectos a la ciudadanía, empezando por la capacidad de consumo.
Hizo hincapié en que la actividad económica en general del país está estancada, de ahí hay algunas economías estatales que salvan el PIB, por lo mucho que aportan, pero el problema particular de Baja California Sur es que tiene una alta dependencia de participaciones federales.
Es por ello que recordó que cuando a México en general “le da una gripa, a Baja California Sur le da un catarro”.
“Si tú tienes un kilo de frijol y lo tienes dividido entre cuatro personas, te tocan 250 gramos. Al año siguiente vas a tener dos kilos de frijol y vamos a tener esas mismas cuatro personas, ahora te toca medio kilo. Pero resulta que ahora que no tuviste dos kilos, sino un kilo de frijol y el doble de personas, ¿qué es lo que pasa?”, expuso.
En este escenario, precisó que el indicador más importante es el PIB per cápita, el cual queda en negativo porque a lo que le tocaba a cada persona se vuelve menos de lo que tenía.
“Esa es la consecuencia, que cada sudcaliforniano tiene menor capacidad de adquirir riqueza; es el principio de todo”, detalló.
El especialista detalló que hay muchos tipos de consumo, aunque la mayoría de la población lucha por comprar la canasta alimenticia, los benefactores como la luz, el agua y el gas.
El primer aspecto en donde se nota el decrecimiento económico de una región es que la población busca sustituir: si antes compraban carne ahora la cambian por una proteína más barata o, en su defecto, disminuyen la cantidad porque ya no alcanza.
“Lo primero en lo que pega es en la alimentación y empiezan a racionalizar el agua o buscar marcas secundarias, pero hay cosas que no se pueden sustituir, como los medicamentos. Cuando la economía no crece lo suficiente, el Estado no tiene la capacidad de financiar o captar suficiente de dinero en materia de derechos humanos”, reiteró.
Otra área en donde se puede observar una afectación tangible para la sociedad por el decrecimiento económico, es que se generan menos empleos o de menor calidad.
A esto sumó que los salarios que están por encima del mínimo en Baja California Sur dan como resultado 17 mil pesos, cuando la media nacional son 18 mil 800 pesos.
“Baja California Sur, con todo y sus riquezas, con lo bien que la pasamos en Semana Santa y las playas, ganamos menos que el promedio nacional; eso trae como consecuencia un montón de cosas sociales: tienes que vivir con tus papás, le pones menos gasolina al carro, prendes menos el aire acondicionado”, compartió.
FACTORES Y SOLUCIONES
Eder Gutiérrez también expuso la situación que enfrentarán este año las empresas con el aumento del ISN, advirtiendo que este incremento complica el panorama.
“Una MiPyME que sobrevive ahorita es ya un milagro, ¿qué pasa para compensar esa productividad que necesitan para seguir existiendo? Lo que hacen es: te saco del seguro social y te mando a la informalidad o empiezo a recortar algunos beneficios que se solían tener antes”, mencionó.
Señaló que, en un contexto como este, aparece el subempleo, lo cual es el mismo trabajo por una menor compensación o cuando eres un profesionista y aceptas laborar en oficios.
“Estamos a niveles pandémicos y lo peor es que ha aumentado la población de tal forma que no solamente la variación es cero, sino que cuando se mide per cápita es negativa”, agregó.

En este sentido, entre los factores que han alimentado este ritmo de crecimiento económico para la entidad, Eder Gutiérrez expone que primero está la falta de infraestructura, ya que el estado del cabotaje donde llegan las hortalizas de Sinaloa todos los días, y si no arriban se incrementan los precios de productos como el tomate.
“La segunda es que el puerto es muy raquítico; tenemos un solo proveedor y de una sola empresa de cabotaje”, añadió.
“Si el Gobierno Federal no invierte en la carretera para que pudiéramos bajar las cosas de Baja California, aún con el precio de la gasolina es más fácil cargar mercancías por carretera o más barato que por barco”, mencionó.
Asimismo, coincidió en que la reforma al Poder Judicial sí fue un factor que golpeó los indicadores de crecimiento económico de la Media Península.
“Yo sí creo que impacta directamente a Baja California Sur porque la economía es una especie de apéndice a lo que sucede en el centro de la República, porque no tiene una independencia propia, es decir, depende mucho de participaciones federales, al haber una desestabilización en términos macro; por ejemplo, la reforma al Poder Judicial, lo que empieza a pasar es que las inversiones se empiezan a ir poco a poquito”, dijo.
Con respecto a medidas que pueden ayudar a mitigar esta problemática, Eder Gutiérrez comentó que una de ellas puede estar en aplicar incentivos a las empresas más pequeñas, dependiendo de la cantidad de empleados que tengan.
Con esto se refiere a “dejar de subsidiar al rico” y que el ISN sea progresivo, que las autoridades estatales no cobren el 3% parejo.
“Por ejemplo, si la empresa tiene 10 empleados, que es una micro empresa, que no pague Impuesto Sobre la Nómina; si la empresa es de 20 a 50 empleados, a lo mejor un 1%; si la empresa es un hotel de gran turismo, que cobra 40 mil pesos la noche, entonces sí cobrar el 3%”, mencionó.
“Estratificar y segmentar el tipo de empresas y emprendedurismos que generan empleo en Baja California Sur es, en mi opinión, el factor crítico de éxito para fomentar el emprendimiento y que los entes que ya generan empleo perduren”, finalizó.







