El blindaje de edificios públicos en Baja California no fue sólo una medida de seguridad: fue la metáfora visible de un gobierno que mide riesgos con vallas y distancia. Según el secretario de Gobierno Alfredo Álvarez, el protocolo local que regula las manifestaciones es una réplica de la guía nacional. Lo que se prometió como respeto y proximidad terminó siendo barrera, inhibición y censura.
El sector empresarial, comercial e industrial de Tijuana-San Diego, vive un momento de incertidumbre ante la próxima revisión del T-MEC. La preocupación se centra en la necesidad de reglas claras, certidumbre fiscal y eficiencia aduanera para mantener la competitividad regional y aprovechar el fenómeno del nearshoring.
La irrupción armada en las oficinas del Semanario ZETA por parte del empresario Manuel Cisneros Romero, padre de Omar Cisneros Salcedo, no es un hecho aislado ni menor. Es un acto de intimidación que pone en jaque no sólo a la prensa libre, sino a la dignidad de Baja California. Y cuando se toca a Adela Navarro, se toca a la conciencia crítica de todo un país.
La recolección de basura hasta los gobiernos priistas era un desastre, no había dinero y el programa no era práctico; por lo mismo, muy deficiente. Pero al llegar a Obras Públicas Municipales el joven Ing. Zefererino Sánchez (recordamos con respeto a sus queridos padres), en menos de un año organizó con eficiencia, garantizando un gran porcentaje de Tijuana, que por lo menos un día a la semana pasaran a recolectar la basura.
En algún momento se le consideró como una amenaza, tal como hace siglos se vio a la revolución industrial, la cual se pensó acabaría con las fuentes de empleo de los trabajadores, resultando a la postre que el mundo se industrializó y siguió adelante.
Este reconocimiento se creó para los OSC, pero participa toda persona o institución que en su vida practique el Altruismo, que en su definición sencilla destaca las características en sentir, pensar y actuar con el propósito de ayudar a otros en forma desinteresada, en favor del bienestar.
Se murió Rodolfo Pataky, quien fue director del CECUT y con el que tuvimos una buena amistad preñada de sus, en ocasiones, agrios comentarios irónicos, que hacían de las conversaciones un reto.
Para los obispos mexicanos, “el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, que abiertamente desafió el estado violentad, y se atrevió a levantar la voz y enfrentar la falta de derecho en sus tierras, comercios y otros espacios”. Expresan: “La entrega silenciosa y valiente de estas personas es un signo vivo de la presencia de Cristo en medio de su pueblo, recordándonos que la luz nunca se extingue frente a la oscuridad”.
Hay hombres que pasan como ráfagas. Y hay otros —raros, incómodos, necesarios— que se quedan como grietas en el muro del poder. Felipe Daniel Ruanova Zárate fue de estos últimos. Nacido en la Ciudad de México en 1945, pero forjado en la frontera: Ensenada, El Sauzal, Mexicali, Tijuana; donde el polvo y la dignidad se mezclan en cada esquina.