La filtración de tres conversaciones grabadas de la gobernadora Marina del Pilar pone en evidencia la disposición de la morenista para cooperar con Estados Unidos para recuperar su visa, así como la profunda fractura política con el Partido del Trabajo y su coordinador Jaime Bonilla, el exgobernador de Morena
La confirmación oficial de la autenticidad de los audios debilita la defensa previa de la gobernadora y traslada la presión política directamente a Palacio Nacional.
En el audio, la gobernadora propone que hable con su abogado, Michael Nadler, a quien posteriormente diría contrató como asesor para ese caso, aunque la especialidad del letrado sea el lavado de dinero. Ávila también diría que la reunión que propusieron en la conversación nunca sucedió, y que se trató de una persona que llegó hasta ella para ofrecerse como intermediario, y de quien tampoco ha vuelto a saber.