Nunca en la historia de la FGR en Baja California habían trasladado a un detenido con público en la acera para ser exhibido. No lo hicieron con Mario Aburto, a quien ocultaron; como tampoco con Jesús Labra, el financiero de los hermanos Arellano Félix; ni con ningún otro narcotraficante, asesino, secuestrador o criminal de altos vuelos, como lo hicieron con Ruffo.
La filtración de tres conversaciones grabadas de la gobernadora Marina del Pilar pone en evidencia la disposición de la morenista para cooperar con Estados Unidos para recuperar su visa, así como la profunda fractura política con el Partido del Trabajo y su coordinador Jaime Bonilla, el exgobernador de Morena
La confirmación oficial de la autenticidad de los audios debilita la defensa previa de la gobernadora y traslada la presión política directamente a Palacio Nacional.
En el audio, la gobernadora propone que hable con su abogado, Michael Nadler, a quien posteriormente diría contrató como asesor para ese caso, aunque la especialidad del letrado sea el lavado de dinero. Ávila también diría que la reunión que propusieron en la conversación nunca sucedió, y que se trató de una persona que llegó hasta ella para ofrecerse como intermediario, y de quien tampoco ha vuelto a saber.