Si el Censo 2020 lo han elaborado “Los siervos de la Nación”, distribuyendo la Cartilla Moral asesorados por el pastor Farell y algún sociólogo de la religión (no creyente), y durante la pandemia, habrá que repetir o invalidar esa práctica mexicana de cada diez años.
A propósito de la publicidad oficial (ejemplo, “campaña de salud debido a pandemia COVID-19”), el 13 de noviembre de 2007 incorporan párrafo octavo al Artículo 134 Constitucional, regulando propaganda de comunicación social, difundida por poderes públicos, órganos autónomos, dependencias y cualquier otro ente de gobierno; deberá tener carácter institucional, fines informativos, educativos o de orientación social. Nunca incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos promocionando servidores públicos.
El señor Jaime Bonilla, que afortunadamente en 8 meses terminará con su corto periodo de gobernador, resultó digno alumno de su maestro, el señor López Obrador: actúa por “latidas”, “puntadas” “antojos”. El Presidente no atiende consejos, el gobernador parece no necesitarlos. ¿Alguien puede apostar a que cuenta con asesores? Todo parece indicar que no. Y si paga por ese servicio, debería despedirlos, pues los últimos antojos, la SCJN se los ha echado abajo y exhibido a nuestros legisladores como verdaderos lelos.
Solo en México sucede que el periodista que investiga y publica verdades puede terminar huyendo de los sicarios, en la cárcel, en el hospital curando las golpizas o en la morgue (o asquerosamente rico con yates, departamentos en Miami, vida de lujos, al guardar silencio de atrocidades). Los más vistos en TV son botones de muestra; estos son más y muy famosos y llenos de prestigio y premios simulados.
Uno.- A un año de distancia, demostrado está que al Gobierno Federal le quedó grande la pandemia de COVID-19; el control se le fue de las manos, lo mismo el tiempo, y luego, cuando hay vacunas disponibles, hace malabares e improvisa de nuevo con la compra y su aplicación. Continúan también las cuentas alegres, así como la intención de centralizar todo lo relacionado con la pandemia.
Falta poco más de un mes para que inicien las elecciones en México y vivimos una polarización tan avanzada que parece estamos en campaña. Si bien técnicamente no arrancan, en la realidad es que comenzaron desde hace meses.
En los juicios judiciales siempre hay vencedores y vencidos. Cuando el juez da la razón a un abogado, este se siente feliz, mientras que el que ha perdido siente que dicha resolución no es justa porque no ha dictado la resolución que esperaba, lo que da por resultado ganar-perder, y el conflicto emocional y perdida del cliente; mientras que en la mediación, que es una vía de solución de conflictos que siembra paz y mantiene las relaciones, el resultado es ganar-ganar, ya que su principal logro es cuidar las relaciones y con ello conseguir mejorar la calidad de vida de las personas.
En marzo del 2020 se declaró la pandemia, derivada del coronavirus causante de COVID-19. Paulatinamente, el mundo se fue ralentizando a través del cierre de fronteras, vuelos, comercios, escuelas, oficinas, templos y todo espacio donde se pudiera dar una socialización que trajera potenciales contagios y, por ende, enfermedad y muerte.
A propósito de las declaraciones confusas y poco afortunadas del Ejecutivo, en las cuales el término “traición a la patria” fue disonante para el gremio de la abogacía. Evidentemente provocó pronunciamientos de asociaciones de abogados, litigantes e incluso estudiantes de derecho.