El regreso tras la pandemia

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Opinionez lunes, 1 marzo, 2021 12:00 PM

En marzo del 2020 se declaró la pandemia, derivada del coronavirus causante de COVID-19.

Paulatinamente, el mundo se fue ralentizando a través del cierre de fronteras, vuelos, comercios, escuelas, oficinas, templos y todo espacio donde se pudiera dar una socialización que trajera potenciales contagios y, por ende, enfermedad y muerte.

Cada país, cada estado y cada ciudad reaccionaron en mayor o en menor medida, restringiendo actividades, lo cual no fue fácil ni sin consecuencias.

Ante la resistencia, las autoridades implementaron medidas para obligar al cumplimiento de las determinaciones, llegando en algunos casos a adecuaciones reglamentarias, normativas o hasta físicas, para obligar a los gobernados a acatar las medidas.

Algunas de las disposiciones oficiales cesarán en plazos más cortos, mientras que otras perdurarán por largo tiempo.

Entre las principales consecuencias causadas por las restricciones, infinidad de negocios e instituciones privadas cerraron temporal o definitivamente y se perdieron incontables empleos, generando todo ello pérdidas incalculables.

La pandemia tomó desprevenido al mundo. A pesar de eventos que pudieran considerarse análogos, nunca había sucedido un evento de la dimensión actual.

Por lo mismo, la reacción mundial, con sus escasas excepciones, fue lenta e insuficiente.

Y si no había un plan de salud del tamaño del problema, menos lo había para todos los otros ámbitos, especialmente en materia económica.

Pero, independientemente del desarrollo del fenómeno y sus consecuencias, ahora lo importante es prepararnos para el regreso tras la pandemia.

En primer término, debemos de aprender de la experiencia, donde la primera enseñanza estriba en que un regreso imprudente tiene graves repercusiones, como lo mostraron los contagios fatales que se dieron, tanto en reuniones con pocos asistentes como en los eventos multitudinarios. Tras de pequeñas y grandes reuniones decembrinas, de Halloween, conciertos y otras actividades, el virus se transmitió entre los participantes, aumentando exponencialmente la cantidad de enfermos y muertos.

Si bien en estos momentos es alentador que las estadísticas de contagiados y fallecidos tienen tendencia a la baja, un rebrote sería muy lamentable, especialmente porque puede evitarse. Debe ponerse especial atención a las ciudades que han estado sufriendo de temperaturas sumamente bajas y donde el clima frío y lluvioso generalmente dura hasta el mes de abril.

Otro factor a favor es el de la vacunación, pero en estos momentos tiene más claroscuros que certezas.

Donde debería de desarrollarse una mejor preparación para el regreso es en tres sectores: comercial, educativo y gubernamental.

En el comercial, deben de realizarse esquemas de organización entre las autoridades y los comerciantes, con el fin de estimular la reapertura de los establecimientos, para lo cual se requerirán apoyos económicos y una aplicación reglamentaria con criterio.

En el educativo, tanto escuelas públicas como privadas tienen que seguir ejemplos atinados de otras instituciones nacionales y extranjeras que han logrado el retorno a clases en modalidad presencial y semipresencial, donde la educación se ha retomado, pero con el cumplimiento de los protocolos correspondientes.

En el gobierno, en protección de los servidores públicos y de la sociedad debe de lograrse a marchas forzadas la implementación de trámites virtuales; y para los que resulte indispensable la gestión personal presencial, tendrán que establecerse todas las medidas de protección razonables, así como un esquema de citas, para evitar aglomeraciones, a la vez que puede mejorarse la calidad de atención al público (al individualizarse).

Con gusto -o con disgusto-, la realidad es que en estos momentos siguen vigentes ciertas restricciones para que se dé la socialización; mas como ésta no puede impedirse permanentemente, nos encontramos justamente en el momento propicio y oportuno para que nos organicemos para la normalización de las actividades, dentro de la “nueva normalidad”.

Todo es cuestión de emprender el regreso tras la pandemia.

 

Alberto Sandoval ha sido profesor de bachillerato, catedrático universitario, conferencista y deportista. 

Correo: AlbertoSandoval@AlianzaCivil.Org Internet: http://albsandoval.blogspot.com/  Facebook: Alberto Sandoval. Twitter: @AlSandoval

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