México acaba de vivir un capítulo inédito en su historia política, luego de que se desarrollara una jornada electoral sin precedente, en la cual los votantes tuvieran la oportunidad de elegir representantes populares, a saber, gobernadores, diputados federales, alcaldes y diputados locales.
Por fin ya se sabe quién habrá de gobernar Tijuana, un reto muy, pero muy grande para sacar adelante la ciudad; cosa que no creo posible que se pueda dar. Y no porque no se quiera, sino porque las condiciones actuales no lo van a poder hacer; y no me refiero a que alguien se oponga o no quiera, sino a la propia naturaleza de la ciudad.
Hace no muchos años se hablaba políticamente de Baja California como un estado hegemónico para el Partido Acción Nacional. Cada que se presentaba una elección, se mencionaba en “automático” el triunfo a la gubernatura para este instituto político.
En anteriores colaboraciones he expuesto la importancia de la colaboración y la cooperación entre las Entidades de Fiscalización Superior, la cual no se limita...
Hay dos temas de los cuales me gusta escribir: política y deportes. Los dos a final del día, tienen mucho en común, ya que se trata de competir y ganar.
Los actos no lo demuestran... pero las palabras sí. Lo dicen los políticos; lo aseguran algunos diarios y revistas: en México sí hay libertad de expresión. Así que poner en duda esta aseveración es tanto como nadar contra corriente o ser tildada de traidora o amargada.
El predicador de la casa pontificia, franciscano capuchino y Cardenal Raneiro Cantalamesa, dice que “se es Babel si pensamos solo en hacernos famosos a nosotros mismos, en afirmarnos a nosotros mismos; se es Pentecostés (Ciudad de Dios), si afirmamos igualmente al otro y sobre todo a Dios. Hay Babel allí donde hay egoísmo y manipulación del otro; Pentecostés allí donde hay amor y respeto”.
Este es el título de la cuarta novela escrita por Enrique Jardiel Poncela, y fue publicada en 1932, después de haber escrito Amor se escribe sin H, ¡Espérame en Siberia, vida mía!, y Pero... ¿Hubo alguna vez once mil vírgenes? Para la mayor parte de sus críticos fue su novela más ambiciosa y “trascendente”, desde mi punto de vista la mejor e, indiscutiblemente, la más polémica.
Uno.- Por fin terminaron el miércoles las campañas electorales, protagonizadas a lo largo y ancho del país por una de las peores generaciones de aspirantes (nuevos y conocidos) de todos los partidos políticos, misma que se caracterizó también por el mal gusto, así como por la escasa y pésima creatividad en sus promocionales; y en adición, marcada como una de las más violentas entre la clase política de la que se tenga memoria.
¿La propiedad privada es sinónimo de libertad? Sí. En la primera y segunda parte, por los hechos ocurridos en el Estado contra la propiedad privada, repasamos sus orígenes y analizamos el Código Napoleón, por su relación con el cambio de paradigma en el derecho de propiedad y la Declaración de los Derechos del Hombre.