Baja California, bastión morenista

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Opinionez viernes, 11 junio, 2021 12:00 PM

Hace no muchos años se hablaba políticamente de Baja California como un estado hegemónico para el Partido Acción Nacional. Cada que se presentaba una elección, se mencionaba en “automático” el triunfo a la gubernatura para este instituto político. Si bien en aquellos tiempos existió alternancia en municipios, lo anterior no se presentaba en el ámbito estatal.

Con la candidatura y ahora la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, la llamada “ola morenista” llegó con gran fuerza a instalarse en la entidad. Si bien Jaime Bonilla ganó y arrebató al PAN 30 años de gobiernos en la gubernatura, es Marina del Pilar Ávila Olmeda (candidata ganadora) quién confirma que la llamada “4T” llegó para quedarse.

El triunfo de Marina del Pilar fue aplastante. Más de 17 por ciento de diferencia, que representan alrededor de 140 mil votos de su más cercano perseguidor. Además, Morena se llevó los 5 municipios, todos los distritos estatales y federales, al ser una elección concurrente con la renovación de la Cámara de Diputados federal.

Hay tres factores que pueden ayudar a explicar estos números apabullantes:

1.- La candidata de Morena, desde que la eligieron como su representante, tenía claro su objetivo; se preparó con tiempo y nunca dejó de tener presencia física en los municipios ni en medios, y muchos menos en redes sociales. Cada semana -ya en campaña- presentó alguna propuesta de gobierno (cosa que nadie más hizo de manera formal) y jugó estratégicamente con su amplia ventaja, es decir, a pesar de ciertos ataques nunca le pegaron en la “línea de flotación”.

Hoy en día es fundamental para cualquier candidato(a) tener un pasado limpio, ya que se convierte en la mejor defensa y blindaje como en este caso.

2.- La marca Morena en Baja California sin duda ayudó. La figura del Presidente Andrés Manuel López Obrador es bien evaluada (programas sociales es la principal fortaleza) y el gobernador Jaime Bonilla, con todo y sus claroscuros, se comportó en el segundo mes y evitó polarizar la elección, lo que disminuyó el cruce de declaraciones y señalamientos que tienden a favorecer a quienes van debajo en las preferencias electorales.

3.- Una oposición extraviada que busca votos de manera desesperada se presentó en esta elección. Primero fue el Partido Encuentro Solidario con Jorge Hank, una figura conocida (para mal), de personalidad siniestra. Habrá que reconocerle que logró captar votos “antimorena”, es decir, el llamado “voto útil” fue mayoritariamente hacia él, sin que representara un peligro para Morena.

El PAN, con su extraño híbrido junto al PRI y PRD, resultó ser una farsa. La candidata Guadalupe (Lupita) Jones tuvo un resultado muy pobre; obtener el 11 por ciento es un porcentaje pírrico y vergonzoso. En su mínima defensa, habrá que decir que las “figuras” panistas y priistas (si es que quedan) la abandonaron a su suerte.

Finalizó el proceso electoral en el país. Si bien en la Cámara de Diputados federal Morena tendrá mayoría, ésta fue acotada. De las 15 gubernaturas en juego, triunfó en 11 entidades, alzándose como el gran ganador y dejando al PRI principalmente como el perdedor absoluto. El “boquete” -aunque lo intentan negar- para el partido del Presidente de la República fue la Ciudad de México y el Estado de México, lugares con alto número de electores donde en zonas relevantes cayeron claramente.

Mientras tanto, en Baja California se confirma la fortaleza de Morena; definitivamente está en la preferencia de la gente, convirtiéndose en un bastión a nivel nacional. Tres “carros completos” en elecciones consecutivas no son producto de la casualidad, es el resultado de trabajo, operación y de candidatos(as) competitivos.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas y comunicación.

@CasoAlejandro

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