Todo ha cambiado y esto saca de balance al superhéroe de Marvel, sobre todo tras la muerte de su tía May (Marisa Tomei) por una trampa del Green Goblin (Willem Dafoe), y la pérdida de memoria que misteriosamente sufre respecto a su amigo Ned (Jacob Batalan) y MJ (Zendaya).
Naim (Joe Bird) es un adolescente que recién ha llegado a un pueblo donde su madre creció. Es una comunidad pequeña, conservadora y muy religiosa. Ahí conoce a Ryan (Stacy Clausen), ambos con el mismo secreto que queda revelado cuando inician una relación. Luego vienen los celos y la traición. Naim delata a Ryan y lo demás ya es una historia de horror muy bien desarrollada con un acierto tras otro por el director y guionista Adrian Chiarella.
Aquí hay una historia muy original y entretenida que contar desde el Museo de la Academia que implica viajar en el tiempo con estos intrépidos Minions, que enfrentan villanos igual de originales que ellos.
Qué buena comedia ha hecho Olivia Wilde, con Penélope Cruz, Edward Norton y Seth Rogen. Wilde es, además, quien lleva a buen término la adaptación de la película española de 2020 conocida como “Sentimental”, en donde vemos a un matrimonio al borde del divorcio encontrarse con la realidad de la pareja de vecinos a quienes invitan a un convivio.
Los niños de hoy ya no son como los de antes. Ese antes no refiere a décadas sino a unos cuantos años postpandemia, en la era de escuela remota y clases virtuales por causa de fuerza mayor. Las nuevas generaciones tienen como mejor amigo una pantalla y bajo esa premisa fue creada “Toy Story 5”, la nueva cinta de Disney/Pixar.
Aprovechando el desastroso momento en México para ser una de las tres sedes del Mundial 2026, llegó Diego Luna a la oferta de Netflix con esta película que apenas roza el contexto político de la edición de 1986 de la justa futbolera.
Por ahora tenemos esta visión del Género H que intriga y desespera al unísono, con Chiwetel Ejiofor como un mueblero iracundo, y Renate Reinsve, quien cae en la red infinita de misteriosos cuartos traseros que parecen ocultar monstruos.
Con esta película Anthony Maras deja en claro que la invasión de los aliados en Normandía para poner fin a la Segunda Guerra Mundial no fue así de fácil, mucho menos fue cosa de un día. Los acontecimientos históricos nunca lo son.