La presidenta mexicana, ante un pequeño grupo de exquisitos leyó un informe de su segundo año de gobierno. Lejanos tiempos en que ese acto lo realizaban, en el sitio que pensábamos era el correcto y que, en los últimos años del priismo, presentaron en el Palacio de San Lázaro. Un edificio y equipo multimillonario que no lo tienen, ni los Estados Unidos, Inglaterra o España que son los más conocidos.
Ahora en los tiempos de campaña, no los oficiales que el INE debería prohibir, pues son los que conviene al sistema, la presidenta recorrerá todos los estados, dinero para eso hay de sobra, y se tiene que informar de lo que en realidad no se ha hecho, pero viste mucho. Son mentiras piadosas, que en otros tiempos también se decían, hasta que “el pueblo bueno” decidió protestar, acabando con más de 70 años de vivir en la reiterada mentira.
A pesar de la destrucción de tantas instituciones creadas contra viento y marea, propiciaban el conocimiento de realidades, no coincidentes con los dichos gubernamentales. Ahora, gracias a profesionistas preparados, analistas políticos, con buena memoria y datos fidedignos, es posible conocer la realidad, totalmente distinta a la que el famoso 2º Informe nos presenta. Un solo ejemplo: Refinería Dos Bocas, cuyo costo fluctuaría entre 879 mil millones, ya anda en los 21 millones; sigue sin funcionar, y cada lluvia, se convierte en alberca.
Retomando algo de lo que sucede en nuestro estado y que está impidiendo el desarrollo habitacional, que diariamente aumenta la demanda. Distintos expertos en ese tema, lamentan que día a día hay más escasez de terrenos para el desarrollo urbano. Curiosamente la mayoría admite que, al sur y sureste de Tijuana colindante con Tecate y Rosarito, hay disponibilidad para levantar casas y edificios. Pero no lo hacen, porque introducir los servicios públicos, cuesta mucho y no habría ganancias millonarias.
Nota 1. Un ingeniero experto en desarrollos urbanos, prefirió irse a compartir conocimientos a una universidad californiana. No le gustó eso de convencer a familias para que vendieran sus construcciones y hacer multifamiliares.
Nota 2. Por cierto, ese querido ingeniero civil, fue uno de los primeros en dudar sobre la calidad y ventajas del llamado “viaducto elevado”. En los pocos meses de construido, el caos que se produce en la unión con Carretera a Ensenada y Playas de Tijuana, nos recuerda que los responsables de esa obra, ni siquiera se tomaron la molestia de conocer la zona y elaborar un plano rector. Vea usted como ha ido quitando carriles en donde se unen las salidas y entradas.
Publicidad
Nota 3. Esto tengamos presente en el 27 y votemos para botar a los inservibles.
Luz Elena Picos es directora de Red Social de Tijuana.
Correo electrónico: [email protected] www.lagacetaredsocial.com





