De Trez en Trez
1.- Los jóvenes mexicanos son los que más tiempo pasan frente al teléfono celular a nivel mundial, promediando 7 horas con 32 minutos diarios, superando casi por una hora el promedio global de conectividad móvil, según lo dio a conocer Ricardo Villanueva Lomelí, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) durante un foro realizado en el mes de mayo.
Según la ONU, en México más del 70 por ciento de la población de 6 años o mayor es usuaria de internet, la mayoría se conecta desde un celular. Los jóvenes mexicanos entre los 15 y los 24 años es el grupo más conectado del mundo. Estos grupos casi en su totalidad asisten a las escuelas del país.
Lo anterior genera un impacto negativo, dicen especialistas en el tema: distracción, disminución del rendimiento académico, problemas de conducta (uso no adecuado del celular), desigualdad en el acceso tecnológico, entre otros.
Sin duda, esta hiperconectividad amerita la revisión del uso de la tecnología, principalmente entre los estudiantes del país que se han vuelto dependientes al uso del celular cuando debería ser una herramienta; muchos no conciben la vida sin el aparato a la mano casi a toda hora.
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2.- En 17 de los 32 estados del país ya se tiene una regulación sobre el uso de los celulares en escuelas de educación básica. Sinaloa, Nayarit, Oaxaca, Puebla y Quintana Roo, son las entidades que están en trámite para hacerlo. A nivel mundial la ONU reporta que en 2025 se establecieron regulaciones en 79 países.
En México, la Secretaría de Educación Pública (SEP) analiza desde hace tiempo, establecer reglas nacionales para el uso de celulares y otros dispositivos digitales en las escuelas, algo que generaría un cambio en la forma en que millones de estudiantes hacen uso de él durante su horario escolar.
La Guía Operativa SEP 2025-2026, establece que queda restringido el uso de teléfonos celulares y demás dispositivos electrónicos a alumnos y personal durante la jornada escolar, salvo cuando tengan un fin pedagógico. Sin embargo, aún no existe una ley federal que prohíba el uso del celular en todos los niveles educativos del país.
A dos semanas de iniciado el ciclo escolar, llama la atención el no tomar en cuenta que muchas escuelas en el país no cuentan ni siquiera con servicios básicos y ya se debate la reglamentación del uso de la tecnología en ellas.
Miles de escuelas carecen de lo básico: falta de drenaje y agua potable, falta de energía eléctrica y por lo tanto de conectividad, instalaciones insuficientes y deterioradas, falta de capacitación a los docentes, falta de recursos y materiales, entre otras muchas carencias; luego entonces, debatir el uso de la tecnología resulta un tanto paradójico. Aunque sí necesario.
3.- En cuanto a la regulación de referencia, hay aquellos que de plano están por la prohibición, lo que sería una batalla perdida, otros proponen regulación y estrategias que permitan reducir el impacto negativo de la hiperconectividad y sí, maximizar sus potencialidades.
Es pertinente tomar en cuenta a los adultos, padres de familia y docentes que también “se dan el quien vive”, en eso de usar el teléfono móvil para que prediquen con el ejemplo; en la práctica docente y directiva fui testigo del uso y del abuso que hacen de este aparato.
En fin, no prohibir, sí regular su uso y hacer consciencia en padres y profesores, así como en todos los involucrados en el uso de los ahora imprescindibles teléfonos celulares.
P.D. Hoy no hay. Se fue huyendo del calor…
Óscar Hernández Espinoza es egresado de la Facultad de Derecho por la UABC y es profesor de Cultura de la Legalidad y de Formación Cívica y Ética en Tijuana.





