La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió a la Cámara de Diputados la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, con el objetivo de reducir el uso de efectivo en México.
Según la exposición de motivos de la iniciativa pretende “cerrar la brecha entre infraestructura disponible y su uso efectivo, para que cualquier persona pueda pagar de manera digital”.
En ese sentido, establece que proveedores de bienes y servicios, así como las autoridades de los tres órdenes de gobierno habilitarán infraestructura necesaria para recibir y promover el uso de los medios de pago electrónicos y digitales.
Una vez que entre en vigor la Ley, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tendrá 15 días hábiles para determinar “los sectores estratégicos y actividades relevantes en los cuales la aceptación de medios de pago digitales y electrónicos podrá ser la única forma de pago”.
Subsecuentemente, las autoridades de cada sector estratégico o actividad relevante tendrán 15 días hábiles para emitir las disposiciones administrativas de carácter general, para establecer condiciones, requisitos y obligaciones para que los medios de pago electrónicos y digitales sean la única forma de pago.
“Podrán establecer mecanismos y plazos específicos en cada uno de los sectores estratégicos o actividades relevantes para los procesos de transición gradual de pagos en efectivo a pagos digitales y electrónicos”.
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Ante alguna contingencia que imposibilite la recepción de medios de pago electrónicos y digitales, se permitirá el pago en efectivo o cheque; sin embargo, estos sectores estratégicos y actividades relevantes “no podrán justificar de manera permanente o recurrente el incumplimiento”.
La iniciativa indica que, la CURP Digital será aceptada como “un mecanismo de confianza” y los usuarios podrán utilizarla como cualquier otro mecanismo de identificación, para la contratación digital de servicios financieros.
Otro “mecanismo de confianza” será el Expediente Digital Ciudadano, para la consulta o uso de documentos o información de los usuarios, que aceptarán las entidades en la contratación y acceso a servicios financieros.
Los usuarios podrán solicitar a las entidades la consulta y portabilidad de la información que obre en el Expediente Digital, documentos que “producirán los mismos efectos jurídicos que las leyes otorgan a los documentos físicos emitidos conforme a la normatividad vigente”.
La iniciativa señala que México “cuenta con la infraestructura necesaria para que los medios de pago se adopten de manera masiva” y que la penetración de la telefonía celular supera la del sistema bancario, “de modo que el instrumento de acceso ya está en manos de la mayor parte de la población”.
Según la iniciativa, el desarrollo de sistemas de pago electrónicos promoverá la democratización del acceso a los servicios financieros, la reducción de tiempos y costos de transacción, así como la formalización de micro y pequeñas empresas en nuestro país.
En México, el uso de efectivo como medio de pago frecuente disminuyó del 90.1% a 85.2% en compras de 500 pesos o menos, entre 2021 y 2024. Mientras, el uso de transferencias electrónicas y aplicaciones móviles pasó del 1.6% a 4.4%, según datos referidos de la según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera.





