Matt Johnson logró una biopic a la altura de su protagonista, Anthony Bourdain. Aquí lo conocemos simplemente como Tony (Dominic Sessa), un joven de 19 años, estudiante de Vassar College que pierde la posibilidad de una beca de creación literaria y en ese mismo verano loco de 1975 descubre su pasión por la cocina.
En parte basada en los episodios de “Kitchen Confidential” (2000), la película se centra en la rebeldía de Bourdain que, sin realmente querer, termina trabajando en The Flagship, el restaurant in Provincetown, Massachusetts, en donde se topa con su futuro.
Antonio Banderas interpreta a Ciro, el dueño de The Flagship que termina como el mentor de un voraz aprendiz, lleno de sarcasmo, pasión e inteligencia al lado de Sal (Leo Woodall), el ego personificado, impredecible, errático, finalmente carismático y por lo mismo propio de la cultura gastronómica en la cocina de un gran restaurante.
El elenco es maravilloso, sobre todo por Woodall, Banderas y, por supuesto, Sessa, que destaca por la credibilidad que le da a su interpretación de Bourdain, a quien representa con toda su complejidad.
Así, la película de Johnson termina siendo un placer para los sentidos, poderosa, entretenida y valiosa por la historia que recrea y cómo lo hace. ****
Punto final.- La mejor época para el Género H está por llegar.





