Es el año 1979 y Olmo (Aivan Uttapa) tiene 14 años, y un padre enfermo de esclerosis múltiple al que todos en casa deben cuidar. La familia es de Nuevo México y su economía no resulta nada holgada.
Olmo prefiere estar con su amigo Miguel y ver a Nina, la chica de sus sueños, quien un día de suerte lo invita a una fiesta, pero justo es cuando le toca encargarse de su papá.
Así que el típico adolescente hace todo un enredo para escapar del hogar que en realidad representa su único espacio seguro; pero como bien dicen, nadie experimenta en cabeza ajena.
Entonces tenemos una estupenda película producida por quienes hicieron posible “Minori” y “Moonlight”, y dirigida por Fernando Eimbcke con mucho colmillo y el valor de quien lidera una apuesta de cine independiente. El resultado es formidable por todo: la historia, los personajes, los actores desconocidos y convincentes. En verdad no se puede pedir más. Hay que ver esta cinta. ****
Punto final.- La única que no salió bien librada en la cartelera fue “Supergirl”.





