Desde Tijuana, lo extranjero no es amenaza abstracta: es conversación diaria. Medios de ambos lados, familias binacionales, universidades y millones de mensajes cruzan la línea cada hora
La soberanía que permite a México rechazar injerencias es la misma que permite a Estados Unidos decidir a quién admite. Son aplicaciones de un principio único, no principios en conflicto.