La falta de medicamentos, insumezos para urgencias y estudios médicos en el Hospital General de Ensenada, operado por el IMSS-Bienestar bajo responsabilidad del Gobierno del Estado, ha orillado al personal médico y a las familias de pacientes a cubrir gastos que corresponden a la autoridad.
Durante la última semana de agosto se dieron a conocer una serie de mensajes colocados por trabajadores de la salud en distintos puntos visibles del edificio ubicado en la Transpeninsular, calle de La Playa, en Loma Dorada, donde advierten a los derechohabientes sobre la suspensión de algunos servicios debido a la falta de insumos.
“Se cancelan toma de muestras de pacientes de consulta externa hasta nuevo aviso por falta de insumos”, se leía en uno de los impresos.
De manera anónima, para evitar represalias por parte de Marco Antonio Romero Flores, encargado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS-Bienestar) en Baja California, los trabajadores denunciaron ante el Semanario ZETA la precariedad en que se encuentran.
Señalaron escasez de jeringas, agujas, batas estériles, cubrebocas y medicamentos de primera línea, así como la inoperancia de autoclaves y calderas para la esterilización. Además, aseguraron que no han recibido el pago correspondiente a los uniformes.
Explicaron que la lista de insumos y estudios que se ha hecho pública representa solo una parte de las necesidades, y que existe otro listado más amplio de procedimientos y estudios que no han podido realizarse durante meses.
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Reiteraron que esta situación no ha cambiado desde 2024, cuando inició el proceso de transferencia del Hospital General al IMSS-Bienestar, sino que el problema continúa igual o en condiciones más precarias.
Explicaron que las listas de faltantes cambian día a día, desde medicamentos y materiales básicos hasta estudios que no están disponibles o que los enfermos no pueden realizarse desde hace meses.
Por ello, un grupo de trabajadores se sumó a la protesta nacional que realizan sus compañeros en otros estados del país para exigir el abastecimiento de medicamentos e insumos, así como mejores condiciones laborales.
“Hay guardias que no tenemos ni jeringas, o por lo menos no las suficientes para todos los enfermos que las requieren, o no las que ocupamos para tenerlos con sus dosis”, denunció una de las enfermeras de Ensenada.
A las deficiencias en la atención médica se suma el incumplimiento de algunas prestaciones laborales, debido a que trabajadores transferidos del Hospital General al IMSS-Bienestar tienen pendiente, desde junio, el pago correspondiente a la adquisición de uniformes.
De acuerdo con las entrevistadas, esta prestación se entrega dos veces al año para que el personal pueda adquirir dos uniformes y, hasta el momento, no han recibido el recurso que debieron recibir en junio.
En la página oficial de la Sección Sindical 64 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, a cargo de Crispín Tlatempa Martínez, se han expuesto las carencias que existen en los centros médicos y se ha solicitado la intervención de la dirigencia.





