La explosión de pirotecnia en la parroquia de Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo, dejó 10 muertos y 64 heridos durante la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Luz
La comunidad de Santa María Canchesdá, en el municipio de Temascalcingo, vivió una noche que quedará marcada en su historia. Lo que debía ser una celebración religiosa en honor a Nuestra Señora de la Luz terminó en tragedia cuando una explosión de pirotecnia almacenada en una bodega contigua a la parroquia provocó el colapso de parte del templo y dejó diez muertos y 64 heridos.
UNA CELEBRACIÓN QUE SE VOLVIÓ CAOS
El estallido ocurrió alrededor de las 21:30 horas del sábado, justo cuando los festejos patronales alcanzaban su punto más alto. De acuerdo con la Coordinación General de Protección Civil del Estado de México, el material pirotécnico se encontraba guardado en un cuarto improvisado como bodega. La detonación fue tan potente que derrumbó el techo y parte de la barda perimetral, atrapando a decenas de personas entre los escombros.
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EL RESCATE ENTRE ESCOMBROS Y POLVO
Vecinos y voluntarios fueron los primeros en reaccionar. Con lámparas y teléfonos celulares, comenzaron a buscar sobrevivientes mientras llegaban los cuerpos de emergencia. En minutos, el sitio se llenó de ambulancias, patrullas y maquinaria pesada. Participaron elementos de Protección Civil estatal, SUEM, ISEM, Cruz Roja, SEDENA, Guardia Nacional y bomberos de municipios cercanos. El Sistema de Comando de Incidentes (SCI) se activó para coordinar las labores de rescate, que se prolongaron hasta la madrugada.
EL BALANCE DE UNA NOCHE FATAL
El reporte oficial, con corte a las 9:30 horas del domingo, confirmó diez fallecidos y 64 lesionados, entre ellos menores de edad. Los heridos fueron trasladados a hospitales de Temascalcingo y Atlacomulco, donde se activaron protocolos de emergencia. El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (IMEPI) inspeccionó el sitio y ordenó el retiro del material restante para evitar nuevas detonaciones.
LA IGLESIA Y SU DUELO
La Diócesis de Atlacomulco lamentó los hechos y confirmó que dos sacerdotes resultaron heridos, aunque se encuentran fuera de peligro. En un comunicado, pidió apoyo a los feligreses para donar insumos médicos, alimentos y cobijas para los familiares de los lesionados. La solidaridad se extendió rápidamente por redes sociales, donde habitantes de municipios cercanos organizaron colectas y brigadas de ayuda.
ENTRE LA DEVOCIÓN Y EL RIESGO
La tragedia reaviva el debate sobre el uso de pirotecnia en festividades religiosas. En municipios mexiquenses como Tultepec, Amecameca y Temascalcingo, la pólvora es parte de la identidad cultural, pero también una fuente constante de accidentes. Según el IMEPI, más del 60% de los talleres pirotécnicos en el Estado de México operan sin permisos o con medidas de seguridad insuficientes.
UNA HISTORIA QUE SE REPITE
El accidente de Temascalcingo se suma a una larga lista de tragedias relacionadas con la pirotecnia en el país. En 2016, la explosión del mercado de San Pablito, en Tultepec, dejó 42 muertos y más de 70 heridos. Desde entonces, las autoridades han intentado reforzar la regulación, pero los incidentes persisten, especialmente en comunidades donde la tradición supera los controles oficiales.
INVESTIGACIÓN Y RESPONSABILIDADES
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) inició las indagatorias para determinar si hubo negligencia en el manejo del material explosivo. Se busca establecer si la bodega contaba con permisos del IMEPI y si cumplía con las normas de seguridad. Mientras tanto, la comunidad permanece bajo resguardo y las autoridades locales evalúan los daños estructurales en la parroquia.
UNA COMUNIDAD ENTRE EL DUELO Y LA ESPERANZA
Santa María Canchesdá amaneció con las campanas en silencio. Las calles, antes llenas de música y pólvora, se convirtieron en un corredor de ambulancias y oraciones. Los familiares de las víctimas esperan justicia y apoyo, mientras el Estado de México enfrenta una nueva llamada de atención sobre la urgencia de regular la pirotecnia y proteger la vida en sus celebraciones tradicionales.





