La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró el 18 de mayo de 2026 que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no le ha planteado en ninguna de sus llamadas telefónicas directas que en México gobiernen los cárteles del narcotráfico, pese a que sí lo ha dicho públicamente en distintos foros.
“El presidente Trump ha dicho que en México hay Gobiernos de narcos, pero no se refiere a la presidenta y siempre le he dicho que no es cierto, en México gobierna el pueblo de México”, afirmó la mandataria nacional durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum Pardo anunció que esta semana recibirá en México a tres altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos: Markwayne Mullin, titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), quien llegará el jueves y permanecerá hasta el viernes; Sara Carter, directora de política de Control de Drogas; y el embajador Jameson Greer.
La titular del Poder Ejecutivo Federal cuestionó el interés del Gobierno estadounidense en la situación de México y exigió que las autoridades de ese país “atiendan allá primero”. Señaló que si Estados Unidos genuinamente quiere contribuir a reducir la violencia en México, debe actuar en tres frentes: detener el flujo de armas hacia territorio mexicano, combatir el lavado de dinero en suelo estadounidense y atender la prevención y la salud pública respecto al consumo de drogas. “Ayúdennos allá”, demandó la presidenta de la República.
La mandataria nacional precisó que el Gobierno de EE.UU. reconoce en un documento la importancia de estas medidas, e interrogó sobre el destino final del dinero generado por el tráfico de estupefacientes. “¿Dónde queda ese dinero?”, planteó ante los medios de comunicación.
La postura de Sheinbaum Pardo delimita una distinción entre las declaraciones públicas de Trump —quien ha acusado a México de estar dominado por organizaciones criminales— y el tono de las comunicaciones bilaterales directas, al tiempo que redirige la discusión hacia las responsabilidades que, según la presidenta de la República, corresponden al Gobierno de Washington en materia de seguridad y combate al narcotráfico.







