La selección nacional de fútbol de Irán aterrizó en la madrugada del 7 de junio de 2026 en Tijuana, Baja California, instalando su campamento base en esa ciudad fronteriza ante la incertidumbre sobre la expedición de visas estadounidenses, en el contexto de la guerra que Irán sostiene con Estados Unidos y de una profunda crisis política interna que ha convertido el Mundial en un escenario de confrontación diplomática.
El equipo iraní llegó poco después de las 5:00 horas, tiempo local, procedente de Turquía, país donde realizó su preparación previa durante las últimas tres semanas. Un cordón militar y policial escoltó al contingente desde el Aeropuerto de Tijuana hasta el hotel Marriott, que fungirá como su sede durante la competencia. Al salir del aeropuerto, el autobús del equipo se detuvo brevemente para que directivos de la federación saludaran a aproximadamente 20 aficionados que esperaban con banderas iraníes.
La decisión de establecer el campamento en territorio mexicano fue resultado de una negociación de último momento. Según declaró a Reuters Abolfazl Pasandideh, embajador iraní en México, la federación de ese país trasladó su base de Arizona a Tijuana ante la incertidumbre sobre la concesión de visados estadounidenses y la creciente preocupación en Irán de que la presencia del equipo en suelo estadounidense fuera reducida al mínimo. La disposición de México para recibir al contingente fue calificada como un “gesto de cooperación” por Tonatiuh Guillén, quien dirigió la Agencia Nacional de Migración de México entre 2018 y 2019.
Esta es la primera Copa del Mundo en la historia del torneo, celebrado desde 1930, en la que un país anfitrión recibe a una nación con la que se encuentra en guerra. Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero del año en curso, desencadenando un conflicto armado que se prolongó durante meses y que aún continúa. A ese contexto bélico se suma la crisis interna iraní: las protestas masivas que estallaron a finales de 2025, exigiendo el fin del régimen clerical, derivaron en una represión brutal que causó la muerte de más de 2 mil personas, en los disturbios más mortíferos desde la Revolución Islámica de 1979.
La situación colocó al equipo en una posición imposible, según Abbas Milani, director de estudios iraníes en la Universidad de Stanford. “Se ha convertido en una situación sin salida para los jugadores. Hay presiones para que no jueguen con el equipo, presiones para que muestren cordialidad con el pueblo, y los atletas solo están allí para jugar al fútbol”, declaró Milani. El antecedente inmediato de esa presión fue el Mundial de Qatar 2022, cuando la selección iraní fue aclamada y abucheada simultáneamente tras negarse a entonar el himno nacional, lo que se interpretó como un acto de solidaridad con los manifestantes antigubernamentales en su país.
El drama de las visas dominó las semanas previas al torneo. Tras una larga incertidumbre, Estados Unidos concedió los visados a todos los jugadores el 5 de junio de 2026, apenas diez días antes del primer partido. Sin embargo, a 15 de los 70 integrantes de la delegación que llegaron a Tijuana no se les otorgó visa para ingresar a EE.UU., entre ellos, según la federación iraní, “miembros clave del cuerpo técnico y administrativo”. La federación acusó a Estados Unidos de incumplir sus obligaciones como país anfitrión y de violar las normas de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), que no respondió a la solicitud de comentarios sobre la disputa.
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Un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. declaró a Reuters que la administración emitió “las visas necesarias para que Irán compitiera en la Copa Mundial, incluyendo las de los atletas y el personal de apoyo necesario”, y advirtió: “No permitiremos que el equipo iraní abuse de este sistema para introducir terroristas en Estados Unidos con falsos pretextos”.
Irán disputará sus dos primeros partidos del Grupo G en la zona de Los Ángeles: el 15 de junio de 2026 frente a Nueva Zelanda y el 21 del mismo mes y año ante Bélgica, para concluir la fase de grupos el 26 del mismo mes y año en Seattle, contra Egipto.







