La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó el 18 de mayo de 2026 que exista algún riesgo para México tras la entrega voluntaria de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exfuncionarios del Gobierno de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, a las autoridades de Estados Unidos, en el marco de investigaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La mandataria nacional realizó el pronunciamiento durante la Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional.
“Fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno”, afirmó Sheinbaum Pardo ante los medios de comunicación. La presidenta de la República respondió así a preguntas sobre las implicaciones diplomáticas y de seguridad que el caso pudiera tener en el contexto de la relación bilateral con EE.UU.
Según información del Gabinete de Seguridad de México, Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública del estado de Sinaloa, ingresó a territorio estadounidense el 11 de mayo de 2026 desde Hermosillo, cruzando por la Garita de Nogales hacia el estado de Arizona. El 15 del mismo mes y año se confirmó su entrega formal a las autoridades de ese país. Días después trascendió que Díaz Vega, quien también formó parte de la administración de Rocha Moya, se entregó igualmente ante la justicia estadounidense.
En la misma conferencia, la titular del Poder Ejecutivo Federal rechazó que exista riesgo alguno de que Morena sea declarada organización terrorista por supuestos vínculos con el crimen organizado, señalamiento que ha circulado en el contexto de las tensiones con el Gobierno de EE.UU. Sheinbaum Pardo sostuvo que esos señalamientos provienen de lo que denominó “las plumas del viejo régimen”, y citó como ejemplo a Raymundo Riva Palacio, quien se desempeñó como director de la agencia de noticias Notimex durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
“¿Quiénes son los que ahora escriben, de manera muy mentirosa por cierto, de que hay narcogobierno, de que hay narcopartido? Las plumas del viejo régimen, así de sencillo”, declaró la mandataria nacional. Añadió que se trataría de intelectuales que, según su versión, operaron durante el período de 36 años previos a 2018 al amparo del poder público y que elogiaban al exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, hoy condenado en EE.UU. por vínculos con el narcotráfico.
La presidenta de la República enmarcó la entrega de los exfuncionarios sinaloenses en la continuidad del nuevo modelo de gobierno instaurado en 2018, al que describió como orientado al pueblo de México y desvinculado de los grandes intereses económicos nacionales y del exterior que, a su juicio, dominaron las administraciones anteriores.







