La mandataria usa la gesta de 1862 como respaldo histórico para rechazar injerencias externas y advertir a sectores opositores que buscan apoyo internacional.
La FGR solicitó a la justicia estadounidense que aporte los elementos faltantes para continuar con el procedimiento de extradición conforme al tratado bilateral.
El análisis del FT advierte que la negativa de extraditar a Rocha Moya amenaza con desestabilizar las negociaciones del T-MEC y agudizar la presión de Washington sobre México.
La SRE y la FGR revisaron la solicitud del DOJ y determinaron que carece de pruebas suficientes para actuar conforme al sistema penal acusatorio mexicano.