La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se reunió este 21 de mayo de 2026 con Markwayne Mullin, titular del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), en un encuentro a puerta cerrada en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, en medio de tensiones bilaterales por operativos migratorios y la muerte de connacionales bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de ese país.
El funcionario estadounidense llegó a la sede del Ejecutivo Federal por la Calle de Corregidora a bordo de vehículos blindados y con un amplio despliegue de seguridad, acompañado por Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México.
En su conferencia de prensa matutina, la mandataria nacional adelantó que la agenda del encuentro incluiría temas de coordinación bilateral en seguridad, la defensa de ciudadanos mexicanos detenidos en territorio estadounidense y los fallecimientos registrados en centros de detención migratoria. “Sí, por supuesto, vamos a hablar de distintos temas y también la defensa de nuestros mexicanos allá y el respeto a sus derechos humanos”, señaló Sheinbaum Pardo.
La titular del Poder Ejecutivo Federal confirmó que la actuación del ICE formaría parte de los temas a tratar, luego de las denuncias del Gobierno mexicano por la muerte de connacionales en instalaciones migratorias de EE.UU. Según reportes públicos y reclamos diplomáticos del Gobierno de México, al menos 16 ciudadanos mexicanos han muerto en lo que va de 2026 bajo custodia de ese organismo.
A pregunta expresa, Sheinbaum Pardo descartó que el encuentro incluyera el caso Sinaloa ni las solicitudes de captura promovidas por autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos, al precisar que esas gestiones corresponden a un área distinta del gobierno de ese país. “El que viene es el Secretario de Homeland Security, de donde vienen todas estas peticiones es de una oficina del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, entonces hay canales para ver ese tema. ¿Qué vamos a hablar con él? La coordinación que tenemos en seguridad”, afirmó la presidenta de la República.
La visita de Mullin a México se produce en un contexto de creciente fricción entre los dos gobiernos por los operativos del ICE contra migrantes de origen mexicano, las denuncias de violaciones a derechos humanos en centros de detención y las presiones de Washington para que el Gobierno mexicano coopere en investigaciones contra cárteles y funcionarios locales.







