Hacer una exitosa secuela después de 20 años es toda una hazaña. Pues, misión cumplida en el caso de revivir a Andy Sachs (Ann Hathaway), Miranda Priestly (Meryl Streep), Nigel (Stanley Tucci) y Emily (Emily Blunt) en una historia divertida, sí, pero con el evidente propósito de plantear los retos de una industria de entretenimiento cambiante, sobre todo con la era digital y todo lo que conlleva.
Priestly sigue siendo toda ego, con su estilo chic y desdén cómico; Andy ya es una periodista premiada; Emily toda una ejecutiva; y Nigel sigue siendo fiel a Runway, la prestigiosa revista que parece agonizar con menos anunciantes clave, como Dior, pero que al final ejemplifica por qué la IA y la automatización nunca superarán el ingenio humano.
El director David Frankel se reunió con su guionista Aline Brosh McKenna para hacer esta segunda entrega llena de buenos momentos, el mejor de los gustos y un elenco insuperable; y aún con escenas que se notan forzadas, hay aquí un legado, una buena historia y diversión genuina que merece una ida al cine. *** y media.
Punto final.- ¿Ya vieron el tráiler de “Toy Story 5”?






