Priestly sigue siendo toda ego, con su estilo chic y desdén cómico; Andy ya es una periodista premiada; Emily toda una ejecutiva; y Nigel sigue siendo fiel a Runway, la prestigiosa revista que parece agonizar con menos anunciantes clave, como Dior, pero que al final ejemplifica por qué la IA y la automatización nunca superarán el ingenio humano.
A dos décadas de la original, “The Devil Wears Prada 2” plantea una crítica a la crisis de la prensa de moda y su dependencia de las marcas, con actuaciones sólidas de Meryl Streep y Anne Hathaway.