Discriminan a niños con dislexia por no aplicar el manual


 
Ezenario lunes, 10 febrero, 2020 01:00 PM

Desde 2011, existe el manual DM5 para Educación Especial, para detectar, valorar e incluir a niños con trastornos de aprendizaje -como la dislexia-, y disminuir la cantidad de alumnos en los Centros de Atención Múltiple; pero no siempre es utilizado por las escuelas públicas.

De acuerdo con el reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) en 2018, el ocho por ciento de los estudiantes de nivel básico -dos millones 32 mil alumnos- presenta alguna dificultad en el aprendizaje, como la dislexia, disgrafia y discalculia.

“Si no hay unidades de Servicio de Atención a la Escuela Regular (Usaer), los menores con problemas de aprendizaje se canalizan a instituciones privadas, psicólogos o terapistas, para realizar el diagnóstico cuando hay sospechas. El alumno sigue en la escuela, pero se le atiende por fuera. En mi escuela no se usa”, afirmó a ZETA Francisco Vivero Verduzco, maestro de la primaria Adolfo López Mateos, en Presidentes.

La Ley General de Educación contempla en su Artículo 41, reformado en el Diario Oficial de la Federación el 28 de enero de 2011, que deberán ser eliminadas las barreras que limiten el aprendizaje en estudiantes con severos problemas de aprendizaje, de conducta y de comunicación.

“Tratándose de personas con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de conducta o de comunicación, se favorecerá su atención en los planteles de educación básica, sin que esto cancele su posibilidad de acceder a las diversas modalidades de educación especial, atendiendo a sus necesidades”, cita el texto.

Es decir, se puede utilizar una Usaer para ayudar a diagnosticar a un estudiante; en caso de requerir atención especial, solo se tienen los últimos cuatro meses del año para solicitar educación en un CAM, a pesar de que el manual indica que el menor puede recibir atención en su escuela.

Asimismo, los alumnos que no alcancen a presentar solicitud, pero sean diagnosticados, también deberían de beneficiarse con el método de aprendizaje inclusivo que dicta el manual. Sin embargo, no todos los maestros están familiarizados con este manual.

Elba Leyva Ortega, coordinadora de Educación Especial de la Secretaría de Educación, explicó a ZETA que para determinar si un estudiante presenta alguno de estos trastornos, primero se le debe hacer una prueba de coeficiente intelectual, para determinar que está dentro de los parámetros normales.

Posteriormente se hacen una serie de pruebas -a modo de filtros- para concluir que realmente se tiene algún tipo de trastorno de aprendizaje.

Leyva Ortega especificó que a partir de 2017 se comenzó a aplicar una nueva metodología de aprendizaje en las escuelas públicas, sobre todo con el fin de quitar etiquetas a los menores diagnosticados con algún trastorno de aprendizaje, como los antes mencionados.

Ahora, el maestro debe ser capaz de dar la clase de una manera que abarque las distintas maneras de aprender de cada alumnos (ya sea visual, cognitiva, auditiva o sensorial), cuando anteriormente el alumno se aislaba, al proporcionarle un psicólogo y educación especial que lo ayudara en su proceso.

Por su parte, la psicopedagoga especialista en problemas de aprendizaje, Indira Alonso Alonso, mencionó que aunque estos trastornos son comunes en menores que van iniciando su vida escolar, es posible encaminar el proceso de aprendizaje de cada alumno hasta que se elimina, generalmente cuando el menor ya se encuentra en tercer o cuarto grado.

Comentarios

comentarios

Ir a la barra de herramientas
Tipo de Cambio