Un camino fantástico

Fotos: Internet
 
Espectáculoz Lunes, 12 Marzo, 2018 12:10 PM

“…preferible ser infeliz haciendo lo que me gusta que haciendo cosas que no me gustan.  Y así lo hice”, dijo Guillermo del Toro a ZETA al inicio de su carrera con “Cronos”. 24 años después, el cineasta mexicano se consagró con “The Shape of Water” en la 90 entrega del Óscar, donde defendió la inclusión. “Esto es una puerta, denle una patada y entren”, recomendó a los jóvenes cineastas

“Yo me decidí por esto a los 15 años. A los 18 tuve un momento muy, muy fuerte en que mi pasión por el cine era enorme, no obstante dudé respecto a si sobreviviría de esto. En eso dije, a la chingada, me voy a clavar en lo que me gusta y preferible ser infeliz haciendo lo que me gusta que haciendo cosas que no me gustan. Y así lo hice”, expresó Guillermo del Toro a ZETA en una tarde de mayo de 1994.

Con apenas 30 años encima, el cineasta mexicano entonces cumplía una gira por 21 ciudades norteamericanas por su ópera prima “Cronos”. Para entonces ya había participado en 12 películas en México, en su mayoría como jefe de efectos especiales y maquillaje, y tenía bien definido su rumbo como realizador, entre la fantasía y el horror.

La cinta que lo hizo merecedor a dos Óscar

“Para mí el género que uso es un horror más humano, creo que más que otra cosa sería una especie de gótico, y no me interesa abordar cosas muy diferentes a eso”, explicó relajado en el Café Soho, a la vuelta del extinto Cine Park donde horas antes se había proyectado su largometraje sobre un artefacto en forma de escarabajo basado en el mito del vampiro.

Pero el camino no había sido nada fácil. De hecho “Cronos” se estrenó primero en España y tardó año y medio en llegar a su lugar de origen. “La bronca es que en México no hay industria, somos un puñado de directores que le damos la vida a una película”, lamentaba.

Ahora, 24 años después de esa entrevista, Del Toro celebró su pasión por el cine como seguramente nunca imaginó justo al cerrar la 90 entrega del Óscar, el domingo 4 de marzo de 2018, con dos estatuillas doradas entre las manos por “The Shape of Water” (La Forma del Agua), para la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, Mejor Película de 2017, y la dirección más destacada del año para el tapatío, ahora radicado en Los Ángeles, California.

“Yo soy un inmigrante como (los directores mexicanos) Alfonso (Cuarón) y Alejandro (González Iñárritu), mis compadres. Como Gael (García Bernal), como Salma (Hayek) y muchos más como ustedes”, afirmó Del Toro al ser distinguido por Mejor Dirección.

“En los últimos 25 años he vivido en un país que es todo nuestro, porque yo creo que lo más grandioso que hace nuestra industria es borrar las líneas en la arena. Debemos seguir haciendo eso cuando el mundo nos pide que las hagamos más profundas”.

Del Toro en una entrevista para ZETA en 1994

Minutos más tarde, en una rueda de prensa realizada en el Dolby Theatre, el tapatío fue más preciso al comentar desde dónde se impulsó para llevar “The Shape of Water” a la pantalla grande: “El lugar donde me gusta vivir más es en Fox Searchlight. porque en 2014, ellos llegaron para escuchar la idea loca, con algunos dibujos, y la historia y una maqueta. Y ellos creyeron que un cuento sobre un dios anfibio y una mujer muda hecho al estilo de Douglas Sirk, y un musical y un thriller, era una apuesta segura”,

De esta manera Guillermo del Toro dejó huella en la industria cinematográfica más poderosa del mundo, repitiendo la hazaña de Alfonso Cuarón, quien en 2013 fue el primer mexicano en ser nombrado Mejor Director por la Academia, gracias a “Gravity”; y Alejandro González Iñárritu con “Birdman” en 2014 (Mejor Película y Mejor Director) y “The Revenant” en 2015 (Mejor Director).

En total, “La Forma del Agua” sumó cuatro Óscares de 13 nominaciones, incluyendo, además, Mejor Banda Sonora y Mejor Diseño de Producción, poco antes del estreno de “Pacific Rim: Insurección” el próximo 23 de marzo, donde el creador vuelve a sus obsesiones entre monstruosos robot y ciencia ficción al estilo B movie.

“Yo quiero decirles, a todos los que están soñando con una parábola de usar el género fantástico para contar historias sobre las cosas que son reales en el mundo actual, ustedes lo pueden lograr. Esto es una puerta, denle una patada y entren”, aconsejó a los jóvenes que vienen detrás un triunfal Guillermo Del Toro en el desenlace de la ceremonia del domingo, probando así que el camino que veía complicado en su debut como cineasta con “Cronos” ya lo consagró como uno de los hacedores más brillantes en la historia del séptimo arte.

 


Los otros triunfadores de la noche

Frances McDormand (Mejor Actriz) y Sam Rockwell (Mejor Actor de Reparto) con “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri”; Gary Oldman (Mejor Actor) por “The Darkest Hour”, Allison Jenney  (Mejor Actriz de Reparto) por “I, Tonya”; Jordan Peele, el primer afroamericano en ganar Mejor Guion Original por “Get Out”; James Ivory con el reconocimiento a Mejor Guion Adaptado por “Call Me by Your Name” y la apuesta chilena “Una Mujer Fantástica” como Mejor Película en Lengua Extranjera -con su protagonista Daniela Vega siendo la primera mujer transgénero en presentar un nominado-, fueron otros ganadores que merecen especial atención luego de la nonagésima entrega del Óscar.

Con un Óscar de nuevo repartido, como ha sucedido en las últimas ediciones de esta premiación hollywoodense, el cine mostró sus distintas posibilidades con temáticas comunes, universales y tratamientos tan diversos hasta convertirse en una muestra de la riqueza creativa de los realizadores desde sus distintos rincones del mundo.

Aunque claro que prevaleció el sentir mexicano, primero con el rotundo acierto de Guillermo del Toro con “The Shape of Water”, un largometraje de muy diversas lecturas donde dos seres marginales, sobreviviendo la Guerra Fría, se encuentran y mutuamente se humanizan a través de una fantasía.

Pero antes de que una vez más Warren Beatty y Faye Dunaway tomaran el escenario para leer el último sobre de los nominados de la noche, la fiesta mexicana ya había comenzado con “Coco”, coronada como Mejor Película Animada, sumando así once premios Óscar para el binomio Disney-Pixar durante los 16 años que ha existido dicha categoría en la historia de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

El filme dirigido por Lee Unkrich y ambientado en la tradición del Día de Muertos, es otra forma más de abrir la puerta de la inclusión que tanto enfatizó Del Toro desde el escenario del Dolby Theatre, donde un par de horas antes de concluir se había escuchado la interpretación que hicieron Gael García Bernal en segundo plano, y en primero, Natalia Lafourcade y Miguel de “Remember Me” (Recuérdame), autoría de los hermanos Robert Lopez y Kristen Anderson-Lopez.

Fotos: Internet/Coronada como Mejor Película Animada

Este tema por supuesto que también destacó en la rama de Mejor Canción Original con su versión bilingüe. Y como Unkrich recalcó: “‘Con ‘Coco’ tratamos de dar un paso hacia un mundo donde los niños puedan crecer viendo personajes en películas que se ven y donde hablan como ellos lo hacen. La gente marginalizada merece sentir que pertenece. La representación importa”.

Y vaya que la ceremonia número 90 del Óscar dejó esto muy en claro, marcando la pauta futura para la diversidad en el cine.

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