El Día del Abogado en México se ha convertido en fiesta de molinos disfrazados de gigantes. El sistema de justicia, tanto local como federal, gira entre corrupción, simulación y falta de acceso real a la justicia. En los tribunales se repiten fraudes disfrazados de elecciones.
La licencia de Ortiz Ahlf interrumpe temporalmente la participación de una de las tres ministras que sobrevivieron a la renovación judicial de 2025, lo que reduce momentáneamente el quórum del Pleno en el máximo tribunal constitucional.
Los órganos que se agrupan bajo la estructura del Consejo de la Judicatura Federal resolvieron 1,256,077 asuntos, lo que representa un 17% de aumento respecto del año pasado.
El Poder Judicial de la Federación es el que le ha corregido la plana a AMLO cuando va en contra de la Constitución y por ello ha intentado reelegir primero al Ministro Zaldívar Lelo de Larrea y luego “colonizar” la SCJN con ministras incondicionales. Ahí están sus posturas y votaciones, así como la ignorancia que exhiben.
La corrupción es delito, no derecho político. La cabeza de la simulación en este país ha sido la rancia casta empresarial, que siempre ha presionado sometido a Presidentes. Los funcionarios que no entienden este principio son desechables.