Con el pretexto de “acabar con las pensiones doradas” se aprobó la reforma el artículo 127 constitucional y se estableció como tope para el pago de pensiones “el 50% de los ingresos de la persona titular del poder ejecutivo federal”, porcentaje establecido de manera arbitraria y sin fundamento alguno, nomás porque pueden.
La falta de cicatrización entre el Partido del Trabajo y Morena, luego de su oposición a la Reforma Electoral y a la revocación de mandato, es un síntoma de lo advertido meses atrás. Alberto Anaya va por los militantes despojados de Morena al aplicar la cláusula de no nepotismo electoral y el PT jugará a la contra al partido Morena en 2027.