La NDCS 2026 -que no menciona a Sinaloa en 195 páginas del documento- condiciona la cooperación con México a la extradición de líderes del CJNG y el desmantelamiento de laboratorios de fentanilo.
La DEA señala que el esquema corrupto incluyó pagos de millones de dólares a funcionarios que filtraban información y cubrían operaciones del cártel en Sinaloa.
La acusación incorpora por primera vez fotografías de listas de sobornos mensuales recuperadas en México que vinculan directamente a los acusados con pagos del cártel.