El secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Markwayne Mullin, destacó este 3 de junio de 2026 ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mostrado una cooperación notablemente mayor en materia de seguridad respecto al gobierno que le antecedió, al tiempo que reafirmó el compromiso de Washington con la soberanía mexicana.
“Han cooperado mucho, han cooperado mucho más que la administración pasada, pero nosotros creemos en su soberanía y la vamos a respetar”, declaró Mullin durante la audiencia, celebrada en Washington, donde compareció para presentar la solicitud de presupuesto del Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés). El funcionario añadió que el actual gobierno mexicano ha dejado “impresionada” a la administración encabezada por el presidente Donald Trump.
La comparecencia ocurrió a dos semanas de que Mullin visitara el Palacio Nacional, el 21 de mayo de 2026, donde se reunió con Sheinbaum Pardo y con miembros del gabinete de seguridad. En aquella reunión, el titular del DHS pidió fortalecer los esfuerzos de México contra las organizaciones de narcotraficantes. La mandataria nacional señaló en su conferencia del 22 de mayo de 2026 que quedó claro que la relación entre ambos países es de coordinación y no de subordinación, y propuso que las reuniones del Entendimiento de Seguridad se celebraran con mayor frecuencia, acordándose que el siguiente encuentro tendría lugar en junio del mismo año.
Mullin advirtió ante los legisladores que nueve organizaciones de narcotraficantes operan con áreas geográficas de influencia definidas en México, denominadas plazas, y que las autoridades estadounidenses conocen la identidad de sus líderes. “Los estamos buscando y los vamos a arrestar”, afirmó, aunque insistió en que cualquier acción se realizará con respeto a la soberanía mexicana. Señaló que la cooperación bilateral ha derivado en decomisos récord de drogas, armas y dinero vinculados al crimen organizado, así como en una reducción del tráfico de personas y de las muertes por sobredosis de fentanilo, aunque reconoció que el problema persiste.
El secretario alertó que los cárteles atraviesan un periodo de adaptación ante el endurecimiento de los controles fronterizos. Explicó que durante la administración de Joe Biden los grupos criminales gozaron de mayor libertad de movimiento sin necesidad de recurrir a tecnología para cruzar la frontera, situación que calificó como terminada con las medidas implementadas por Trump. Como evidencia de esa adaptación, citó el descubrimiento de un narcotúnel transfronterizo de casi 650 metros de largo en la zona de Otay, en Tijuana, localizado por la Marina Armada de México en coordinación con autoridades estadounidenses durante el fin de semana previo a la audiencia. Señaló también un incremento en el uso de drones por parte de las organizaciones criminales.
La advertencia de Mullin coincidió con declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio García, quien el 2 de junio de 2026 alertó sobre el riesgo de que los cárteles mexicanos utilicen drones para operar en territorio estadounidense. “Los líderes de los cárteles son altamente sofisticados y están altamente organizados”, sostuvo Rubio García. Para reforzar la vigilancia fronteriza, Mullin defendió la construcción de un segundo muro paralelo al ya existente y el despliegue de tecnología, incluidos drones, en la franja limítrofe.







