Pío exigía el pago de 200 millones de pesos a Loret y Latinus, 400 mdp en total, como "reparación del daño", argumentando que su reputación fue afectada, así como la posibilidad de hacer negocios en el presente.
Delincuentes armados irrumpieron en las instalaciones y se agenciaron una importante suma de dinero, que se encontraban bajo resguardo de empleados de la sucursal de Casa Digna.