Luca Guadagnino es uno de los directores italianos del momento y en esta película demuestra claramente por qué. Protagonizada por Timothée Chalamet -uno de los actores más prometedores de su generación junto con Lucas Hedges- y Armie Hammer, aquí se cuenta la historia de un joven que pasa un verano idílico en la casa familiar en una provincia de Italia, donde su vida da un vuelco para siempre.
— Buenas noches ¿qué va a ordenar, señor Paco?
“¿Me puede traer una croquetilla de maíz, al vapor, rellena de bife de porcino finamente picada y sazonada con legumbres de temporada y chile de árbol, envuelta con el caparazón de la fécula de maíz?”.
— Doña Lupeeeeee… ¡Un tamal de puerco pa'l fifí de la mesa 7!
Autor: Un… bueno, ya saben.
Esta película ha sido estupendamente bien recibida en Europa y Estados Unidos, aunque en México muy probablemente la reacción es adversa, evidenciado el choque de clases que actualmente se vive en el país.
Con esta película, Jonah Hill demostró no solo ser un buen actor, más que un buen comediante. También es un realizador prometedor que en su ópera prima parte de una historia que bien pudo ser su propia adolescencia.
Al igual que en el durísimo y brillante documental “Los juicios de Gabriel Fernández”, este trabajo de Tiller Russell, también conocido por “El último narco”, tiene varios méritos que vale la pena destacar.
Cuando en 2007 los hermanos Cohen tomaron la estupenda novela de Cormac McCarthy “No es país para viejos” y la llevaron al cine con el título en español “Sin lugar para los débiles”, pusieron el dedo en la llaga: el principio del fin del narcotráfico entre México y Estados Unidos fue la era del Presidente republicano Ronald Reagan. Este documental bien explica por qué.