La administración de justicia federal en México enfrenta una parálisis tecnológica sin precedentes recientes. Desde el primer día de esta semana, juzgados y tribunales de todo el país se vieron obligados a operar utilizando la versión de libre acceso de la plataforma de videoconferencias Cisco Webex Meetings.
Esta medida de emergencia responde a un vacío operativo generado por el Órgano de Administración Judicial (OAJ), instancia que omitió gestionar y concretar a tiempo la renovación de las licencias institucionales de pago, necesarias para desahogar juicios en línea de manera ininterrumpida.
El contratiempo pone de manifiesto las vulnerabilidades logísticas en la transición de facultades administrativas dentro del sistema federal de impartición de justicia. Mientras las cargas de trabajo se acumulan en las distintas materias —penal, civil, administrativa y laboral—, los operadores jurídicos deben lidiar con restricciones técnicas básicas que afectan directamente el principio de celeridad y el derecho de los ciudadanos a una justicia pronta, completa y expedita consagrado en la Constitución.
CORTES DE QUINCE MINUTOS Y EL RETORNO FORZADO A LAS SALAS FÍSICAS
Las consecuencias operativas de esta omisión administrativa impactan directamente en las salas de audiencia virtuales. Funcionarios del Poder Judicial de la Federación (PJF) confirmaron que la limitante técnica más grave del software gratuito es la interrupción obligatoria de las transmisiones cada 15 minutos, lo que corta abruptamente declaraciones, desahogos de pruebas y alegatos de las partes.
Ante la imposibilidad de desarrollar litigios complejos bajo estas condiciones y sin una fecha clara para la reinstalación del servicio institucional de alta gama, diversos juzgadores han determinado cancelar las sesiones telemáticas y convocar a audiencias presenciales. Esta decisión trastoca la logística de abogados litigantes, peritos y justiciables foráneos, además de contradecir los protocolos de optimización digital implementados durante los últimos años para agilizar los procesos judiciales.
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CRÍTICAS Y VACÍOS DE SEGURIDAD: EL PRONUNCIAMIENTO DE LA JUFED
La situación provocó reacciones severas en los gremios de impartidores de justicia. Julia García González, directora de la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del PJF (JUFED), recriminó duramente la falta de previsión institucional a través de sus redes sociales, ironizando sobre la burocracia y exigiendo respuestas claras sobre la protección de la información oficial.
“Lo que ha pasado hoy en los órganos jurisdiccionales del PJF, donde audiencias y sesiones se llevaron a cabo en la versión gratuita de la plataforma digital que se tiene contratada, al parecer porque alguien no está haciendo su trabajo @OAJ_Mex me recuerda las ‘Instrucciones para vivir en México’ de Ibargüengoitia… Sería útil que el @OAJ_Mex garantice recursos mínimos para administrar justicia con dignidad. Por cierto, estaría bien que alguien nos explique si la versión gratuita garantiza la seguridad, privacidad, confidencialidad y tratamiento de datos que se requieren para estas actuaciones”, expresó la magistrada en retiro.
La preocupación por la seguridad informática no es menor. Al utilizar infraestructuras abiertas y gratuitas, se corre el riesgo de vulnerar datos personales sensibles, documentos reservados y secretos industriales o fiscales que forman parte de los expedientes electrónicos en litigio, abriendo la puerta a posibles impugnaciones por parte de los justiciables.
LA RUTA CRÍTICA DEL CONTRATO: ENTRE EL VENCIMIENTO Y LOS PLAZOS BUROCRÁTICOS
El origen de esta crisis se remonta a la conclusión del contrato original adjudicado el 12 de septiembre de 2023 por el entonces Consejo de la Judicatura Federal (CJF). Aquel convenio, por un monto de 15.4 millones de pesos con IVA, otorgó el licenciamiento integral de la plataforma por un periodo de 36 meses a la empresa Uninet, filial de Telmex, el cual expiró formalmente el pasado 17 de septiembre.
No obstante, en lugar de prever la renovación con meses de anticipación, el OAJ —órgano sucesor en las atribuciones administrativas— emitió hasta el 18 de septiembre una invitación restringida a tres proveedores para contratar el servicio por un año más. Aunque la vía de invitación directa suele implementarse para acelerar trámites, la Dirección General de Recursos Materiales fijó la fecha límite para emitir el fallo hasta el próximo 23 de octubre.
Aunque se analiza adelantar el fallo ante la presión operativa, las autoridades enfrentan un desafío logístico adicional: configurar y habilitar las cuentas institucionales para un padrón de 1,086 usuarios —cifra que supera en 187 cuentas a las operadas en 2023—, lo que retrasará el restablecimiento total de la normalidad en los tribunales del país.





