Alumnos del Instituto Tecnológico de Tijuana denunciaron la falta de infraestructura y de clases derivado de la escasez de maestros.
De acuerdo con estudiantes de la unidad Tomás Aquino, salones con un aforo de más de 40 estudiantes se mantienen a altas temperaturas, ya que algunas aulas cuentan únicamente con dos ventiladores o sin estos, ante el recién ingreso a clases del ciclo escolar 2026-2.
Dicha situación persiste desde años anteriores, ya que, de acuerdo con alumnos, el pasado ciclo escolar 2025-2 se encontraron en situaciones similares respecto a golpes de calor y deshidratación en compañeros.
“Las condiciones dentro de los salones son de demasiado calor, hay pocos ventiladores que funcionan y hay muchos salones sin ventiladores, los alumnos son los que llevan los suyos o cooperan para comprar, son muy pocos los salones que tienen aire acondicionado, el edificio 1500 y el edificio de cómputo son los únicos con aire además de biblioteca”, comentó Luis Antonio, estudiante de Ingeniería en Sistemas.
Por su parte, Emerson, presidente de la sociedad de alumnos, explicó que derivado de las altas temperaturas en la región, se coordinó con la institución la adquisición de 90 ventiladores con un costo total aproximado de 36 mil pesos y la renta de equipos de ventilación, según estimó el representante.
“Algunos edificios cuentan con aire acondicionado, otros con puro ventiladores, pero no se dan abasto, y el más crítico es el edificio de sistemas que no tenía ni ventiladores, pero con los cambios ya tienen”, comentó.
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Además de las condiciones de calor, estudiantes cuestionaron el aumento de matrículas por parte de la institución, pues consideraron que la administración se encuentra rebasada ante las necesidades de infraestructura y operación.
De acuerdo con el Instituto Tecnológico de Tijuana registra una matrícula promedio de poco más de 12 mil estudiantes distribuidos en las unidades Tomás Aquino y Otay, según con datos de la propia institución en 2024.
En ese sentido, Jesús, estudiante de Ingeniería Industrial, consideró necesaria la atención en la infraestructura y administración de la universidad, pues indicó que existe una falta de áreas comunes y que la espera de clases puede durar hasta 12 horas ante la falta de maestros.
“El Tecnológico está recibiendo muchos alumnos de nuevo ingreso y eso mismo debe estar acompañado con una mejora en la infraestructura del plantel, se necesita más espacio, más estacionamiento. El Tecnológico no se preparó tan bien y hubo problemas con las credenciales, que tenían que activarlas, en el estacionamiento hay filas largas”, indicó.
Respecto a la falta de maestros, Luis Antonio explicó que existen vacíos entre las vacantes de profesores, una situación recurrente en la institución que, según señaló, deriva en que algunos docentes sean asignados hasta los meses de octubre y noviembre.
“Tengo compañeros que también cuentan con docentes que no van seguido o de plano no tenemos, eso nos termina por afectar directamente en nuestras evaluaciones. Lo mismo con el tema de los salones fantasma, hubo alumnos de nuevo ingreso que se le asignaron salones que no existían, y aparentemente ya lo están atendiendo”, explicó.
Ante las condiciones de temperatura denunciadas por los estudiantes, el director de Protección Civil, Oscar Jesús Páez, descartó que la dependencia municipal tenga facultad para intervenir, pues explicó que las instituciones educativas son las únicas que tienen la facultad de suspender clases de acuerdo con las condiciones de sus instalaciones.
Páez agregó que en el caso particular en donde un salón no cuenta con ventilación suficiente y presenta sobrecupo de personas, corresponde a la propia institución analizar las medidas necesarias, entre ellas cambiar a los estudiantes de aula o suspender las clases.
Derivado de las denuncias estudiantiles, ZETA contactó en reiteradas ocasiones al director José Guillermo Cárdenas López, quien no concedió entrevista.





