Estudian en la desolación y en el abandono los miles de universitarios que diariamente toman clase en el campus Valle de las Palmas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). Las facultades de ingeniería y de salud se encuentran a ocho kilómetros adentro de la carretera libre Tijuana – Tecate en donde carecen de servicios, patrullaje, alumbrado público y servicios tanto públicos como privados.
El abandono se refleja al interior de los edificios inaugurados en 2009 cuando se planteó por el entonces presidente Felipe Calderón, la promesa de una “Ciudad satélite” que nunca llegó. Hoy los estudiantes se quejan de falta de mantenimiento, de elevadores que no funcionan, de vandalismo externo que aprovechan los días sin actividades académicas y de los mismos estudiantes que destruyen la infraestructura.
“Tristemente, nos encontramos con baños grafiteados, tazas rotas, espejos rotos. Entonces, eso es un mantenimiento del día a día de las unidades académicas. Como tal de Valle de las Palmas de FACISALUD y FCITEC, tuvimos una reunión con presidentes de sociedades y alumnos y es uno de los temas que traemos en el en el radar, específicamente de los baños. En relación a los sistemas de aire acondicionado, no estaban contemplados, lo platicamos hace un momento, hace 16 años que se construyó FACISALUD y FCITEC. Y estas administraciones que están actualmente se han dedicado a desarrollar proyectos para obtener recursos y poner aires acondicionados en las instalaciones”, explicó Aíde Gómez Llanos Juárez, vicerrectora de UABC en el campus Tijuana.
Para el ciclo escolar 2026 – 2 que inició en agosto se invirtieron tres millones 200 mil pesos en mantenimiento y en equipo de enfriamiento, pero se requieren 14 millones de pesos para mejorar la infraestructura que dé solución definitiva en sistemas de temperatura, que sus fallas han sido parte de las justificaciones para realizar clases híbridas durante los días de altas temperaturas de finales del mes de agosto del 2026 cuando el termómetro superó los 34 grados centígrados.
“Desde el semestre pasado se está trabajando en la colocación de los ductos, porque hay que colocar ductos en este caso. Es un proyecto, por ejemplo, de un cuarto piso donde están las aulas donde se imparten la mayor cantidad de clases en una de las unidades académicas”, explicó la vicerrectora a ZETA.
Pero el olvido gubernamental y social sigue siendo un reto para la comunidad universitaria en rubros como conectividad, comunicación, seguridad, electrificación y sustentabilidad.
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“Tenemos dificultades para llegar por el transporte público, porque no encontramos en los alrededores, como a lo mejor en la unidad Otay, una oferta de alimentos o de diferentes servicios que pudieran requerir los estudiantes. Definitivamente no es sencillo y la comunidad en estos más de 15 años que tiene FACISALUD y FCITEC han ido trabajando y se ha ido construyendo para atender las necesidades básicas que tienen los estudiantes”, explicó.

“Hemos ido trabajando en diferentes proyectos, por ejemplo, con el Ayuntamiento en la limpieza de la entrada que el boulevard de San Pedro, que prácticamente era un basurero… promover la denuncia de los estudiantes en caso que haya situaciones a los alrededores, cuando llegan, cuando salen… traemos estos proyectos de iluminación en el tramo de San Pedro. Entonces, hemos estado trabajando. Llevamos cuatro mesas de trabajo en donde nos van presentando los avances a las peticiones que hizo nuestro erector”, dijo.
Los trabajos de mantenimiento son constantes en la UABC, dijo la vicerrectora Gómez Llanos que recomendó levantar las quejas mediante las direcciones de la carrera o facultad y ante la sociedad de alumnos para hacer notar las deficiencias. En el caso de los elevadores, las piezas e instalación del equipo podrían llegar entre noviembre y diciembre de 2026.





