Nancy Beatriz Ortega Olazagasti, empleada del Gobierno Municipal de Tecate, fue detenida en el cruce fronterizo de Tecate cuando intentaba introducir a Estados Unidos 153 libras (aproximadamente 70 kilogramos) de metanfetamina, conocida coloquialmente como “cristal”, la mañana del 26 de agosto del 2026.
La droga fue asegurada por Agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a las 10:43 de la mañana, oculta en los compartimientos de la camioneta Nissan Rogue 2020 que tripulaba la ciudadana mexicana, quien, según informaron investigadores, cada semana, desde hace tres meses, cruzaba por la garita de Tecate hacia Estados Unidos, a donde asistía presuntamente a tiendas departamentales y de venta de material para la construcción.
Debido a objetos sospechosos identificados en los rayos X operados por elementos fronterizos, los agentes de CBP le solicitaron avanzar a una segunda inspección que llevaron a cabo con apoyo de un binomio canino entrenado para la localización de estupefacientes.
Durante la revisión, se identificaron alteraciones en la estructura del vehículo que contaba con compartimentos recientemente modificados, en los que se encontraron 30 paquetes ocultos en un fondo falso, ubicado debajo del piso de los asientos delanteros.
Uno a uno los paquetes fueron extraídos, conteniendo en su interior una sustancia que, al ser analizada, dio positivo a la metanfetamina, con un peso total de 153 libras.
La funcionaria municipal fue arrestada y enfrenta cargos federales por importación de sustancias controladas ante la Corte de Distrito del Sur de California, quien solicitó una fianza de 20 mil dólares para otorgar la libertad durante el proceso.
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Al momento de su detención, Nancy fungía como inspectora del área de Justicia Cívica en el Ayuntamiento de Tecate, con un sueldo catorcenal registrado de 13 mil 652 pesos con 73 centavos, bajo las órdenes del director de Justicia Cívica, Raúl Alfredo Ferreiro, quien en entrevista dio a conocer que dentro de las principales funciones que Nancy llevaba a cabo diario como parte de su trabajo, estaba el recorrido de la garita de Tecate, en donde fue detenida, ya que inspeccionaba el comercio ambulante del área.

A principios de año -informaron investigadores- Nancy fue abordada por presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa, a través de un amigo cercano, quienes le propusieron cruzar ocultos en vehículos, pequeños paquetes de droga con una ganancia porcentual, acuerdo que se concluyó en el mes de marzo, cuando habría realizado los primeros cruces con estupefacientes. Los vehículos eran modificados en talleres mecánicos y llanteras de la zona urbana de Tecate, uno de ellos en la zona rural, ubicado en la colonia Luis Echeverría, mejor conocido como “El Hongo”, en donde información de las Mesas de Seguridad han dado a conocer que se encuentra bajo el yugo de operadores del Cártel de Sinaloa, de la facción de La Mayiza. Otro más en la Avenida Revolución, en la zona urbana de Tecate, de la colonia Espinoza.
Después de un hermético silencio por casi dos semanas, al hacerse pública la información en el portal de noticias de este Semanario, el Ayuntamiento de Tecate encabezado por Román Cota, fijó postura a través de un comunicado oficial, aplicando la conocida fórmula del deslinde: calificaron los actos como conductas realizadas a “título personal”, asegurando que la administración es totalmente ajena a los hechos y que estos no representan el actuar institucional, aunque en su mensaje, en el que enmarcaron la presunción de su empleada, sí confirmaron que al momento de su detención, ocurrida el 26 de agosto, aún era parte de la plantilla laboral del ayuntamiento, siendo dada de baja por ausencia laboral el 2 de septiembre.
Personas cercanas al círculo del alcalde, dieron a conocer que previo a que se hiciera pública la detención de la funcionaria, el Ayuntamiento de Tecate, por decisión de quien lo encabeza, omitió hacer público lo ocurrido para evitar “escándalos”. Fue así que el miércoles 9 de septiembre, abordados por medios de comunicación, tanto el secretario del Ayuntamiento, Eduardo Flores Macías, como el director de Justicia Cívica y jefe inmediato de Nancy, Raúl Ferreiro, alegaron desconocer el tema del cual, según dijeron, se enteraron a través de notas periodísticas expuestas el 7 de septiembre:
“De acuerdo con un proceso administrativo interno la dimos de baja el 2 de septiembre. Nosotros desconocíamos totalmente el paradero de esta persona; ella solicitó un periodo de vacaciones, es decir un día el 25 de agosto, posteriormente ya no se presentó a partir de ese día, me notifica de la situación Raúl Ferreiro, por lo que continuamos con el proceso administrativo. Ellos estuvieron indagando, marcando a su celular personal sin respuesta. Ella labora desde la administración pasada; en el mes de junio del 2024 inició labores”, dijo Eduardo Flores, secretario del Ayuntamiento.
A decir de las autoridades municipales, Nancy contaba con una carta de no antecedentes penales en su expediente, y de no inhabilitación, por lo que, de buena fe, no se realizó una revisión al momento de iniciar la actual administración.
Las declaraciones del secretario fueron desconocidas por familiares y cercanos a Nancy, quienes aseguraron que cada semana Nancy realizaba cruces hacia San Diego con la finalidad, informaba ella, de realizar compras; la mayoría de estos cruces fueron realizados en horario laboral entre semana, principalmente los martes o miércoles. Contaba, dijeron, con la venia de Raúl Ferreiro, su jefe inmediato, quien llegó a otorgar también permisos de cambio de turno para que Nancy pudiera realizar sus viajes hacia Estados Unidos sin que interfirieran con sus estudios, que llevaba a cabo en la universidad, en el último semestre en la licenciatura, como maestra de idiomas.
Aunque la nómina de Nancy ronda los 13 mil pesos, cercanos a ella dijeron que en los últimos meses realizaba gastos que no pudrían haber sido cubiertos con su salario, como es el caso de la construcción de una vivienda, compra de productos de alta gama y una solicitud de cirugía estética, prevista para el fin de año de este 2026.
“Yo creo que era una persona que muy fácil pudieron convencer por la situación que vive; es joven, perdió a su pareja hace unos años víctima de una enfermedad terminal, tiene una mala relación con el padre de sus hijos y poco puede ver al niño”, dijeron a este medio amigos de la hoy detenida.
Nancy cuenta además con una denuncia en su contra bajo la causa legal 922/2025 ante la Fiscalía General del Estado, en la Unidad de Investigación de Delitos contra la Libertad Sexual y Familiar por la probable comisión del delito de violencia familiar en contra de su menor hijo, interpuesta por su expareja, padre del menor, girándose a principios de agosto del 2026, mismo mes que fue detenida, recibiendo una orden de restricción y un exhorto para recibir terapia psicológica.

EL PRESIDENTE MUNICIPAL ROMÁN COTA SE DESLINDA
Con una ola de violencia desatada en septiembre de 2026, que incluye la “caza” de policías mediante narcomensajes firmados por cárteles rivales, Tecate atraviesa su peor crisis institucional. Y en el caso de la funcionaria en activo del área de Justicia Cívica, detenida por cruzar droga a los Estados Unidos, el alcalde Román Cota apela al argumento de la responsabilidad individual.
La misma actitud ha sostenido Cota en otros casos que ligan a funcionarios con el crimen organizado, como el de su ex oficial mayor, hoy tesorero del Ayuntamiento, Omar Blancarte, quien solicitó favores a la fiscalía regional para la liberación de su primogénito, detenido por policías municipales, a quienes amenazó señalando tener nexos con “el Siete”, identificado en las Mesas de Seguridad como cabecilla de la estructura criminal en las filas del Cártel Jalisco Nueva Generación con operatividad en Tecate.
Cuando se hicieron públicos los videos en que el “junior” del tesorero amenazaba a los municipales, Blancarte padre mantuvo su permanencia en el Ayuntamiento, argumentando que su hijo, al ser mayor de edad, ya no era su responsabilidad.
El mismo accionar fue retomado por el alcalde Román Cota, quien se deslindó de los posibles nexos que pudiera haber dentro de su gobierno con algún cártel: “Cualquier acción emprendida por esta persona es a título propio y no representa el actuar del gobierno municipal; la información se hizo de conocimiento público y fue de la manera que el gobierno municipal también tuvo conocimiento”, precisó.
La captura de la inspectora con casi 70 kilos de droga no es un hecho aislado, sino el eslabón más reciente de una cadena de complicidades delictivas en las oficinas de Tecate. Apenas en junio de 2026, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California ejecutó órdenes de aprehensión contra agentes activos de la Policía Municipal de Tecate. Las investigaciones demostraron que mandos y oficiales de la policía local operaban directamente al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El modus operandi consistía en utilizar la estructura de seguridad pública para alertar por medio de mensajes telefónicos a las células delictivas sobre cateos, operativos y despliegues de las fuerzas estatales y federales. Gracias a esta filtración de información oficial, los delincuentes lograban escapar, dejando atrás sólo armas y droga. Incluso, a estos uniformados se les vinculó con el posterior homicidio de un agente investigador del estado.





