Subtitulado “#XX02 Poetic Jam Session de Lectura binacional”, el encuentro emuló al “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano”, llevado a cabo en 1973, y congregó a poetas de California y Tijuana, bajo la organización de Radio San Ysidro Mulmenyah y la Secretaría de Cultura de la ciudad fronteriza
Emulando al “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano”, realizado en mayo de 1973 en Tijuana, poetas de California y esta ciudad fronteriza participaron, de manera presencial y virtual, en el encuentro “Chicanifornidad. #XX02 Poetic Jam Session de Lectura Binacional”, organizado por Radio San Ysidro Mulmenyah (Radio SYM) y la Secretaría de Cultura de Tijuana, el pasado sábado 5 de septiembre de 2026, en las instalaciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC), en pleno centro de la ciudad fronteriza.
Aunque en 2025 se llevó a cabo la primera versión del encuentro “Chicanifornidad…”, para la edición de 2026 el escritor Edwin Rendón fue el encargado de investigar sobre el encuentro en el que participaron, de Tijuana: Ruth Vargas Leyva, Víctor Soto Ferrel, Luis Cortés Bargalló, Jonathan Curiel y Juan Carlos Zamora; y de California: autores como Mónica Delgadillo, Christian Sánchez, Anna Sánchez, Francisco J. Bustos Jr., Edwin Rendón, Guillermo Aranda y Laura Cielo.
“A través de una junta de exploración con IMAC para nuestra segunda lectura, se nos invitó a investigar y abrir archivos de la ciudad para encontrar algo de interés o conexión. Con una pista a los ‘Siete poetas jóvenes de Tijuana’ (Ibo-Cali, 1974), encontré en línea un libro de Juan Carlos Zamora Jiménez llamado ‘Las flores del desierto. Siete poetas jóvenes de Tijuana ante sus influencias orientales y norteamericanas’, de Juan Carlos Zamora Jiménez (Secretaría de Cultura de Baja California, 2021), el cual menciona el significativo encuentro de 1973. Profundizando la información en las hemerotecas y otras fuentes externas, pude dar con una serie de nombres de participantes de entonces, gracias principalmente al artículo de José Jesús Cueva Pelayo en El Heraldo de Baja California, de junio 9 de 1973, el cual cuenta sobre la crónica de los universitarios de las Californias fronterizas llevadas cabo en Tijuana. De ahí nos pusimos a la tarea de buscar y contactar a las personas que mencionan en la pieza periodística que aún están vivos. Dimos con la mayoría de quienes citaron y esperamos poder extender de nuevo la invitación a quienes faltaron en este ‘reencuentro’”, contó a ZETA Edwin Rendón.
“Francisco J. Bustos empezó el proyecto a través de círculos de tambor de poesía con sus estudiantes a través de videoconferencia semanalmente. Francisco también está detrás de los instrumentos electrónicos y acústicos, en adición a organizar a los poetas. De mi parte, colaboro con la música, organizo tanto a poetas invitados como a recitales, la mercadotecnia, enlaces de prensa, y un toque de diseño y difusión. Un poco de todo en uso completo de la palabra ‘Mulmenyah’ maya yucateca, que básicamente significa reciprocidad comunitaria”, agregó Rendón.
“Parte de la misión de Radio SYM es rendirle tributo al arte fronterizo y sus encuentros binacionales entre artistas de ambos lados de la frontera del pasado y presente, creando así nuevos enlaces y dando continuidad a las experiencias que resultan de encuentros y reencuentros binacionales entre artistas y escritores chicanos y tijuanenses. Entonces, buscamos invitar a varias generaciones de artistas que ya vivieron encuentros y proyectos binacionales del pasado para que compartan con nosotros lo que han logrado a través del discurso y performance colectivo del pasado, y a la vez armar una experiencia colectiva artística del presente que a su vez hace posible pensar en encuentros para el futuro, y así ayudar a crear una especie de reciprocidad cultural y artística fronteriza”, expresó a ZETA el escritor Francisco J. Bustos Jr.
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“Este evento pasado del 5 de septiembre de 2026 en IMAC, fue un tributo a los esfuerzos y encuentros binacionales del pasado, donde juntamos por lo menos tres o cuatro generaciones de artistas chicanos y tijuanenses para recordar, reconectar y crear en el presente juntos. Sabemos que se han logrado varios encuentros binacionales en nuestra región a través de las décadas cerrando el último siglo y abriendo éste. En Radio SYM creemos que se les puede dar más atenciones y dedicar más energía a documentar y recordar los encuentros que se han dado entre artistas y escritores chicanos y tijuanenses, y a la vez queremos ofrecer nuevas experiencias donde varias generaciones, en especial los jóvenes, pudieran seguir este tipo de esfuerzos en el futuro”, agregó Bustos Jr.
UN ENCUENTRO EN 1973
El “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” de 1973, llevado a cabo del 25 al 27 de mayo de ese año, en espacios como el salón de actos del Sindicato Alba Roja, de la Cámara de Comercio y de la UABC, fue documentado por diversos periodistas y escritores, como el periodista cultural Jesús Cueva Pelayo en la edición del 9 de junio de 1973 de El Heraldo, y Rubén Vizcaíno Valencia en el número 3 de la revista Amerindia. Por ejemplo, Cueva Pelayo reseñó que el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” “resultó uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años”; además, registró que “hubo de todo: teatro y canciones chicanas y mexicanas que nos hablan del movimiento popular de los hermanos del otro lado, apasionadas discusiones sobre los temas de la emancipación femenina y movimientos estudiantiles, encuentro de poetas, exposición de pinturas chicanas y, sobre todo, convivencia entre hermanos que se vuelven a ver, como si se iniciara un reencuentro después de varias décadas”.
Por su parte, la revista Amerindia, dirigida por Rubén Vizcaíno Valencia, publicó algunos detalles del acontecimiento binacional, por ejemplo, que el encuentro cultural “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” que congregó a artistas y escritores de ambas californias fue “el primero de una serie que se continuará en el futuro”. Amerindia puntualizó que en ese foro multidisciplinario también “se verificó un encuentro de poetas chicanos y bajacalifornianos, en que participaron por los escritores visitantes: Gustavo Segade, Francisco Lomelí, Juan Felipe Herrera y (Alberto) Alurista; y por otra parte, de los universitarios tijuanenses, Ruth Vargas Leyva y Rubén Vizcaíno Valencia”.

“EL EXILIO DE LA LENGUA ES UNA PROFUNDA HUELLA PARA QUIENES EMIGRARON: RUTH VARGAS LEYVA
La poeta Ruth Vargas Leyva ha sido la única poeta tijuanense en participar tanto en el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” en 1973 y en “Chicanifornidad. #XX02 Poetic Jam Session de Lectura Binacional” en 2026. Durante su intervención, Ruth Vargas Leyva fue invitada por Edwin Rendón, al frente del micrófono y conducción de la Lectura Binacional, a disertar sobre el tema “Liberación de la mujer chicana/tijuanense”, uno de los temas abordados en el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano”:
“En 1973 yo ya había egresado de la universidad, de Economía, por cierto; y yo vi cambios muy importantes. Por ejemplo, en esa época empiezan las primeras manifestaciones de lucha por los derechos del grupo de las mujeres y aparecen con un libro de un escritor inglés que se llama ‘Prudencia y la píldora’ (de Hugh Mills, de 1968), que es un libro que habla sobre el derecho a usar la pastilla anticonceptiva, por ejemplo. En ese momento fue algo muy novedoso, pero también es una época donde empiezan a establecerse las maquiladoras”, contó Ruth Vargas Leyva en el patio del antiguo Palacio Municipal de Tijuana, localizado en pleno centro de la ciudad fronteriza.
“Pero no han cambiado mucho algunas circunstancias, por ejemplo, la violencia. Yo recuerdo mucho a Rubén Vizcaíno porque Rubén Vizcaíno tenía un movimiento que parecía un poco ridículo en esos años; yo lo acompañé a todas esas cosas, que era un ‘Movimiento de prodignificación de Tijuana’, decía él. O sea, decía: ‘Hay que reivindicar Tijuana, porque Tijuana no es la ciudad que se presenta como una ciudad con un pasado oscuro’. Hace dos años me enteré que la que era la ciudad oscura con enormes índices de prostitución y manejo de droga no era Tijuana, era Mexicali, y está documentado en los diarios de la época; pero la historia convierte a Tijuana en ese mito y entonces Rubén Vizcaíno trata de reivindicar la ciudad desde la poesía, desde la escritura, desde la palabra, porque no tenía el poder político para hacerlo de otra manera”, continuó Vargas Leyva.
Al ser la única mujer participante de los dos encuentros binacionales, la poeta Ruth Vargas Leyva (10 de enero de 1946, Culiacán) expresó a ZETA:
“Ser la única mujer en este evento, 53 años después, refiere a que en esa época yo era, casi exclusivamente, la única mujer joven involucrada en los procesos culturales de la ciudad. La influencia de Ruben Vizcaíno fue determinante. Lo primero que me vino a la mente al recibir la invitación para participar fue la presencia de Rubén Vizcaíno, pero también de la activa comunicación que existía en ese momento entre poetas chicanos y particularmente de Tijuana; importante, porque el idioma es una marca y el exilio de la lengua es una profunda huella para quienes emigraron”.
EL FORO CULTURAL CHICANO “ES EL PRIMER ENCUENTRO BINACIONAL DEL QUE TENGO REFERENCIA”: VÍCTOR SOTO
Normalmente se habla de los encuentros literarios en Tijuana de la década de los 80, sobre todo del multicitado Encuentro de Literatura de las Fronteras, realizado en Tijuana el 30 de junio y 1 y 2 de julio de 1988; luego del surgimiento del Primer Encuentro Literario en La Paz, Baja California Sur, en 1985, por el impuso del Programa Cultural de las Fronteras.
— ¿Puede considerarse el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” de 1973 como el primer encuentro de escritores en Tijuana? En todo caso, ¿por qué fue importante el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” de 1973?, inquirió ZETA al poeta Víctor Soto Ferrel
“El ‘Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano’ de 1973 es el primer encuentro binacional del que tengo referencia. Yo me fui de la ciudad a principios de 69. Sólo volví en las vacaciones. Cuando regresé, fue hasta mayo de 1973 que me reencontré con Rubén Vizcaíno, Raúl Rincón y Ruth Vargas Leya. Por la revista Amerindia me enteré, después, de este encuentro. Mis preocupaciones estaban enfocadas en finalizar la carrera de Medicina. Raúl viajaba con frecuencia a Mexicali, participaba en un taller de poesía con Manuel Rojas. Veía al profesor Vizcaíno, cuando me era posible, en el Café del Nelson. Durante 74 hice mi servicio social. Los fines de semana conviví más con Rincón y con el Profe. Así conocí los siguientes números de Amerindia, que Raúl diseñaba”.
“Supe más sobre el movimiento chicano por conversaciones del Profe con Roberto Cantú, participante de la revista Mester, de la UCLA, que lo visitaba en el Nelson. Precisamente Cantú hizo la invitación al Taller de Amerindia para una presentación en la UCLA. Asistieron Raúl Rincón Meza, Luis Cortés Bargalló y Alfonso René Gutiérrez. A principios de 1975, poetas de la UCLA y de Amerindia dimos una lectura en la Biblioteca del Parque Teniente Guerrero. Coincidió con la visita al Seminario de Cultura del poeta Víctor Sandoval, fundador del Concurso Nacional de Poesía de Aguascalientes, y de la aparición de los primeros números de la antología ‘Siete poetas jóvenes de Tijuana’, que había coordinado Alfonso René Gutiérrez”.
“Me inscribí en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), y me integré al grupo de la revista Zaguán. Regresé a residir a Tijuana a mediados de 1978. Empecé a dirigir el Taller de Amerindia. Poco tiempo después nos invitaron a un encuentro con poetas chicanos en Mexicali. Creo que entre los organizadores estaba Harry Polkinhorn. En Extensión Universitaria conocí a Robert Jones. El taller había tenido un corto periodo infrarrealista bajo el cuidado de José Vicente Anaya”.
CALIFORNIA Y BAJACALIFORNIA A TRAVÉS DE LOS ENCUENTROS LITERARIOS
La relación, comunicación o convivencia específicamente entre escritores de California y Baja California, especialmente de Tijuana, se ha manifestado a través de encuentros formales o institucionales como el “Foro Cultural Chicano y Bajacaliforniano” de 1973; el Encuentro binacional de mujeres poetas, realizado en 1988 en el Centro Cultural Tijuana (CECUT), durante la administración en la Casa de la Cultura por Elsa Arnáiz, en el que se le rindió homenaje a Olga Vicenta Díaz Castro “Sor Abeja”; el Encuentro de poetas Tijuana-San Diego, llevado a cabo en 1999 en la Casa de la Cultura Tijuana; y el Festival de Poesía Tijuana-San Diego “PoeTi-Sa Fest” realizado entre 2010 y 2019 en el Centro Cultural Tijuana, por citar algunos.
“Estos encuentros tienen ya su historia y no todos se han dado en eventos formales ni en particular con artistas del ámbito mexicoamericano o chicano. Es un interés compartido que lleva décadas y del que hay testimonios abundantes”, expresó a ZETA el poeta Luis Cortés Bargalló.
— ¿Por qué es importante la relación, comunicación o convivencia en un programa artístico o literario entre artistas y escritores de California, Tijuana y Baja California en general, a través de festivales o encuentros?, preguntó ZETA al poeta Luis Cortés Bargalló.
“Es indudable que estos contactos son muy importantes. Son parte de una realidad cultural que, por el hecho de estar en constante desarrollo y cambio, requiere de atención y de la construcción de los instrumentos críticos que permitan entenderla no como un simple objeto de estudio sino de un complejo sistema de vasos comunicantes que se van desde las propuestas artísticas o políticas, pero que se extiende hasta los lazos familiares, el idioma, las distintas formas de ser mexicano o estadounidense, todo ello en ese espacio cohabitado que es la frontera y que, lejos de ser una línea divisoria, es todo un mundo de ricas afinidades, inquietudes, contradicciones y diferencias”.
Por su parte, el poeta Víctor Soto Ferrel también reconoció ante la misma pregunta planteada por ZETA sobre la importancia de la relación entre autores de California y Baja California, concretamente de Tijuana:
“El encuentro entre comunidades artísticas de Baja California y California fue propiciado en los ochenta desde el Departamento de Extensión Universitaria en Tijuana, no sólo en relación con las letras sino en la danza, la música y el teatro a través de un convenio con San Diego Community College. En danza fue muy importante la relación con George Willis, que hizo posible que tuviéramos entre nosotros a Eiko & Koma, un extraordinario dúo japonés de danza contemporánea y performance. De nuestra parte, el trabajo de la maestra Margarita Robles contribuyó notablemente. También merecen reconocimiento Jorge Domínguez y Rosa Romero, desde la Casa de la Cultura. En la música, Luis Güereña, actualizó el intercambio en el rock. El Programa Cultural de las Fronteras e InSite estimularon la producción de arte público en ambos lados de la frontera, desde principios de los noventa”.

“La comunicación entre nuestras comunidades artísticas continúa vigente, prueba de ello sería la publicación del Anuario de Poesía de San Diego, que anima nuestra admirada poeta Olga Gutiérrez, y en el que participan los poetas destacados de Tijuana. En las artes plásticas, también se ha dado este acercamiento con el muralismo y las exposiciones individuales y en los jardines del arte. A pesar de lo compleja que resulta nuestra frontera, los intercambios no se han interrumpido. Lo ideal es que se fortalezcan”, advirtió Soto Ferrel.
Asimismo, la poeta Ruth Vargas Leyva refirió a este Semanario:
“Los encuentros binacionales de creadores de arte son importantes en un contexto binacional que ha marcado la vida de muchos. Puede que mucha de nuestra obra no refiera específicamente a este contexto, pero está presente como una huella, como una sombra que nos acompaña. Como fronteriza, me resulta especialmente conmovedor este tipo de diálogos”.
Finalmente, Samantha Priscilla Samantha Alvarado Luna, directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC), expresó a ZETA que “buscamos que ‘Chicanifornidad’ sea un encuentro que tenga continuidad, sumando a más poetas de ambos lados de la frontera”.





