Amnistía Internacional llamó el 8 de junio de 2026 a las autoridades mexicanas a garantizar la seguridad y el derecho a la protesta pacífica de los colectivos de mujeres buscadoras que prevén movilizarse el 11 de junio de 2026 en la Ciudad de México, fecha en que se celebrará el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
En un comunicado, la organización señaló que miles de personas participarán en la marcha convocada por mujeres que buscan a familiares desaparecidos, muchos de ellos presuntamente reclutados por grupos criminales o asesinados por resistirse a ello. La organización informó además que actuará como observadora durante la protesta.
Según Amnistía Internacional, al 25 de mayo de 2026 el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabilizaba 134 mil 460 personas desaparecidas o no localizadas en México. Ante la falta de apoyo suficiente de las autoridades, numerosas mujeres han encabezado por cuenta propia las labores de búsqueda de sus familiares.
Las convocantes a la movilización plantearon como principales demandas justicia para las personas desaparecidas, mayores condiciones de seguridad y la aceptación de apoyo internacional para fortalecer las tareas de búsqueda. El lema de la marcha es: “Que no se juegue con nuestro dolor”.
Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, afirmó que la inauguración del Mundial brindará una plataforma para visibilizar la crisis de desapariciones en el país. Sostuvo que miles de mujeres aprovecharán la atención internacional sobre el evento para exigir respuestas de las autoridades.
La organización advirtió que las buscadoras enfrentan de manera cotidiana ataques, insultos, campañas de descrédito y procesos de criminalización por su labor de defensa de derechos humanos. Asimismo, exhortó a los gobiernos de todo el país a respetar el derecho a la protesta pacífica y abstenerse de acciones que pudieran derivar en la represión de manifestaciones.
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Amnistía Internacional recordó que en un informe publicado el 30 de marzo de 2026 identificó diversos riesgos para los derechos humanos asociados a la Copa Mundial, entre ellos posibles restricciones a la protesta, políticas migratorias de EE.UU. que han derivado en detenciones y deportaciones, así como riesgos para personas en situación de calle en ciudades sede de Canadá.
La organización señaló que, pese a los llamados de organizaciones de derechos humanos y grupos de aficionados, la FIFA y las autoridades de los países anfitriones no han emitido garantías públicas respecto a la protección de las protestas pacíficas ni sobre la ausencia de operativos migratorios vinculados al torneo. Añadió que tampoco ha recibido respuesta a una carta enviada a la FIFA en la que solicitó información sobre dichas garantías y claridad respecto a las restricciones sobre banderas y pancartas dentro de los recintos mundialistas.
Olivares Ferreto concluyó que, más allá del costo de las entradas, persisten preocupaciones vinculadas al respeto de los derechos humanos durante la Copa Mundial, particularmente en materia de libertad de expresión, protesta y protección de comunidades afectadas por distintas problemáticas sociales.







