Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, envió un mensaje a la ciudadanía desde el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 1 “Altiplano”, donde permanece recluido, mediante su hija Verónica Ruffo, quien lo visitó por primera vez desde su detención y describió un deterioro físico y emocional del exmandatario estatal.
Verónica Ruffo relató que el acceso al penal implicó varias horas de trámites y traslado. Calificó el encuentro con su padre como triste y emotivo, además de que señaló que fue la primera ocasión en que lo vio llorar.
Respecto a las condiciones del exgobernador, la hija afirmó que su estado físico era demacrado, además de que su salud emocional y mental dudosa. Sostuvo que Ruffo Appel luchaba por conservar su juicio mental y describió la situación como una tortura mental.
“Él dijo que estos son momentos de reflexión y de unión. Él no quiere peleas, él quiere a un país unido. Esto es el sentir de mi papá en este momento mientras le hacen la injusticia más grande de su vida”, declaró Verónica Ruffo.
La hija del exgobernador indicó que preguntó a su padre sobre el trato que recibía dentro del penal. Según su relato, Ruffo Appel respondió que otros internos lo identifican como “Rufo Mandela” y que dentro de la institución es el expediente 6515.
Verónica Ruffo recordó las palabras que su padre pronunció durante su detención en Tijuana, Baja California: “No me olviden”. Añadió que compartirá con mayor detalle el mensaje completo del exgobernador en los días siguientes y pidió a quienes han manifestado respaldo que no bajen la guardia.
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El CEFERESO número 1 “Altiplano”, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, es el penal de máxima seguridad donde han permanecido recluidos procesados por delitos federales de alto impacto.





