Álvaro Blancarte en el Museo José Luis Cuevas

Fotos: Ramón T. Blanco Villalón
 
Cultura Lunes, 1 Octubre, 2018 12:10 PM

“Blancarte es un artista que en México los jóvenes no lo conocen; entonces, en este momento en que la juventud está dedicada básicamente a las cosas de hoy, pues que vean lo que es ser artista”, expresó a ZETA la reconocida museógrafa Miriam Káiser, curadora de la exhibición del autor radicado en Tecate

Bajo la curaduría de la legendaria museógrafa, curadora y crítica de arte Miriam Káiser, el artista plástico Álvaro Blancarte exhibirá una individual en el Museo José Luis Cuevas, por invitación del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a inaugurarse el 28 de noviembre de 2018.

Del jueves 20 al sábado 22 de septiembre, Miriam Káiser estuvo en el taller de Blancarte, “La panocha” de Tecate, precisamente pare realizar la selección de la obra que habrá de montarse en el primer piso del Museo José Luis Cuevas, exclusivo para exposiciones temporales.

“Para la Ciudad de México es un honor tener la obra del maestro Blancarte”, expresó en entrevista con ZETA Miriam Káiser durante su visita a la frontera norte de México, luego de realizar la curaduría de la exposición del artista radicado en Tecate.

Aunque ha expuesto en la Ciudad de México diversas individuales, entre la década de los 70 y 80, en recintos como la galería “Arte en el Tiempo” en 1978; galería “José María Velasco” del INBA en 1979; en la galería El Pavorreal en la Zona Rosa, 1980; Centro Cultural José Martí en 1980; galería Pedro Gerson del Centro Deportivo Israelita en 1981; y en el Polyforum Cultural Siqueiros en 1984, Álvaro Blancarte regresa tres décadas y media después a exponer en la Capital del país.

“Para mí es muy honroso exponer en un museo tan importante de la Ciudad de México como es el Museo José Luis Cuevas. Yo me siento muy contento de que el Instituto Nacional de Bellas Artes me haya invitado a hacer esta exposición en el Museo José Luis Cuevas”, manifestó a ZETA Álvaro Blancarte (Culiacán, 1934).

 

LA CURADURÍA

Durante su estancia en el taller de Blancarte para realizar la selección de la obra que se exhibirá en el Museo José Luis Cuevas, Miriam Káiser concedió una entrevista a ZETA, en la cual reveló algunos detalles sobre la curaduría.

¿Cómo han sido estos tres días trabajando en la curaduría de la obra de Blancarte?

“Pues bastante duro y difícil, porque el maestro Blancarte es alguien vasto, lo único que le importa en la vida es de veras pintar, tiene una idea precisa de lo que quiere, hace una gran serie y entonces de repente tienes 300 cuadros de una serie, imposible poner todo; entonces hicimos una revisión muy cuidadosa de las obras que hay.

“Tuvo una exposición que se llamó ‘Hecho en México’ en Estados Unidos, yo tengo la lista, pero dije, ‘sí, pero a ver, vamos a ver, conociendo toda la obra’. Respeto la visión que tuvieron en el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego (MCASD), pero dije yo: ‘conociendo la obra voy a buscar y voy a asomarme’, y le pedí que me tuviera listas otras obras, y además, de repente, me dijo: ‘ah, mira, estoy haciendo una serie que se llama  ‘Para Xólotl’, voy a hacer como 150 cuadros de los perros’.

“Y que voy viendo tres cuadros que me mandó y dije: ‘ya con esto voy a voltear al revés y no voy a respetar lo ‘Hecho en México’, tratando de meter estos perros que son espléndidos, y además son de esta época, para cerrar con lo nuevo, porque los perros ya tienen tradición desde hace tiempo; Blancarte retoma el estudio o el tema del Xólotl, entonces vamos a incluirlos, respetando unos cuadros de la serie ‘Hecho en México’, porque me parece interesantísima, pero yo creo que le vamos a variar un poco”.

¿Cómo concibe Usted la curaduría para una exposición o cuál es su papel como curadora y museógrafa?

“Intervienen muchos factores, antes que cada es conocer la obra, conocerla a profundidad; otra de mi manera de pensar es no hacerle mucho caso al artista, el artista te quiere enseñar equis cosas, y dices ‘espérame tantito, yo sé que tienes algo por ahí, a ver’.

“Soy de la sociedad protectora de artistas, aunque me han hecho padecer terriblemente, pero antes que nada les tengo respeto, pero no les hago mucho caso; a la hora de la curaduría no vamos a hacer lo que el artista quiere, somos el intérprete.

“Una cosa que para mí es importantísima es pensar en los públicos, no es únicamente mi criterio, sino es ver a quién va dirigido. Blancarte es un artista que en México los jóvenes no lo conocen, entonces, en este momento en que la juventud está dedicada básicamente a las cosas de hoy, pues que vean lo que es ser artista, eso es lo que a mí me importa.

“No estoy negando lo que está sucediendo hoy, de ninguna manera, no, no, no; estoy maravillada con todas las cosas nuevas, pero si me invitan a hacer la curaduría, me pongo en el lugar del que va a ver, qué le importa. Eso he aprendido a través de los años siendo directora de varios museos, me interesa el público, me interesa que el público se lleve una interesante opinión, que le deje yo pues con no más preguntas que respuestas, sino más respuestas que preguntas; intento ponerme del otro lado, siendo el puente”.

¿A qué se refiere cuando menciona que “en este momento en que la juventud está dedicada básicamente a las cosas de hoy?

“Al arte actual, todas las posibilidades del arte conceptual, la obra producida ya de manera electrónica, o las instalaciones, o la videoarte; todo eso ya tiene cabida, pero yo creo que la tela tiene muchísimos años, 700, no sé ya cuántos años; entonces, es interesante saber por qué hay este interés, por qué la gente regresa a la tela.

“Hay siempre una evolución, un querer saber por qué hay lo otro, cómo está lo otro, por qué hoy está lo digital, qué puedo hacer; así está el arte, el arte siempre está en movimiento. Entonces, un artista de la talla del maestro Blancarte, yo quiero que lo conozcan un poquito más de lo que él mismo quiere dar a conocer”.

 

“EN LA OBRA DE BLANCARTE HAY TODO UN LENGUAJE”

Cabe recordar que Miriam Káiser seleccionó la obra para el catálogo titulado “Álvaro Blancarte”, con textos del poeta Eduardo Arellano, publicado en 2003 por el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Centro Cultural Tijuana (CECUT) y la Dirección de Investigación y Fomento de Cultura Regional (Difocur) de Sinaloa; es decir, Káiser es conocedora de la obra de Blancarte.

Independientemente de la serie, ya sea “Barroco profundo”, “Kaimansutra”, “Una perra llamada la vaca”, “Chamanes”, “Matéricos”, “Hecho en México” o “Para Xólotl”, ¿qué características destacaría de la obra de Blancarte?

“Pues Blancarte es un artista que ha dedicado muchas décadas de su vida al arte y que hoy sigue innovando; o sea, es un artista que no se conforma con lo que ya aprendió, sino siempre busca encontrar nuevas cosas, siempre hay una experimentación nueva, aunque regrese a temas que ya tocó, pero dentro de lo suyo pues siempre hay una novedad, y eso es lo que me gusta resaltar: cómo trabajar una tela puede significar un mundo de cosas, que tienen tanta cabida como los nuevos lenguajes, que para todo hay lugar.

“Yo creo que una obra de gran formato, de un mural, de Blancarte, que tiene diversas capas de pintura, ahí están a la vista, ¿por qué no se destruye?, ¿qué quiere decir ese sello de ‘Hecho en México’?, ¿qué connotación tiene? Creo que en la obra de Blancarte hay todo un lenguaje que es muy bueno hacerlo conocer de Tecate a la Ciudad de México”.

Raquel Tibol calificó los cuadros de Blancarte como “neofrescos”, ¿cómo los describiría Usted?

“Yo no siento que la obra de Blancarte necesite una calificación, es una técnica así como hubo ‘Atl-Color’, en su momento el Dr. Atl (Gerardo Murillo) inventó su menjurje para pinar, pues así Blancarte ha inventado su menjurje para pintar; me parece muy bien que hayan encontrado ese término, pero ni le da ni le quita al arte. Digo, se va a utilizar pero como técnica la palabra neofresco, pero hasta ahí, eso no tiene que ver con lo que vemos de la obra, tiene que ver con cómo está hecho”.

¿Qué puede decirnos de la abstracción que propone Blancarte más allá de la técnica?

“Pues que la gente dice ‘ah, pues es que no le entiendo al arte abstracto’, pues que se tomen la molestia de ver que en el arte abstracto hay gran cantidad de temas y movimientos, de composición, de color y, que por más abstracto que sea, nunca es abstracto; por más abstracto que sea, siempre le encuentra uno algo que le dice qué hay detrás.

“Blancarte tiene justamente su toque, su identidad, su firma, su manera de ver, su manera de aplicar el color, su manera de componer, su manera de decir sus cosas, eso es lo que se pretende en una curaduría: mostrar lo que hay detrás, adentro o además de lo que a simple vista se ve.

“Blancarte es un artista que ha tenido las preocupaciones, el interés por sacarle más cuestiones a su obra, siempre busca un tema, siempre hay algo atrás, siempre tiene una connotación política, siempre está buscando que el tema no esté a la vista inmediatamente, que lo encontremos, que esté esbozada la cuestión, la situación, como los migrantes, la línea roja, hecho en México… todo tiene una connotación política, tiene un discurso, una connotación estética enorme, y eso tratar de transmitirlo, evidenciarlo, porque creo que es muy importante como tema, además de la calidad de la obra, que se vea su maestría en el color, cómo él acomete su obra”.

 

“HAY UN REGRESO A LA PINTURA ENORME EN TODAS PARTES”

Entre otros cargos en su impresionante trayectoria, Miriam Káiser laboró junto con Inés Amor en la Galería de Arte Mexicano durante una década, ha sido directora del Palacio de Bellas Artes por diez años, directora de la Sala de Arte Público Siqueiros, directora de Exposiciones Internacionales y de Difusión Cultural Internacional del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y directora de exposiciones nacionales e internacionales del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Además, por si fuera poco, asesoró en la creación de instituciones como el Museo Nacional de Arte, del Antiguo Colegio de San Ildefonso, del Instituto Mexiquense de Cultura, de Arte de Sinaloa, Pinacoteca Universitaria de Colima, Arte de Nuevo Laredo “José Reyes Meza”, entre otros recintos museísticos de Monterrey, Celaya…

“Los estados guardan unos secretos gloriosos”, mencionó Usted, es decir, ¿han fallado los muesos de la Ciudad de México en su visión centralista de no exhibir a los artistas de las entidades o, en todo caso, qué ha fallado?

“Lamentablemente han fallado muchas cosas. El Estado pretende ser el rector, no lo llega a cumplir porque tiene otros intereses; antes había bienales, antes había las bienales del norte, antes había la bienal de tal lugar, la Bienal Nacional de Diego Rivera en Guanajuato, o una bienal en Yucatán, y era un maravilloso espacio para que el artista accediera, el artista joven, el artista desconocido, el medio conocido y el conocido, porque a las bienales entra todo mundo, cuando son bienales nacionales -cuando son locales, pues ahí entre cuates-.

“Pero se acabaron las bienales, creo que sigue el Encuentro del Arte Joven, creo que sigue la de Yucatán, creo que se volvió a hacer, pero no sé si nacional; queda la Bienal Tamayo, queda la Bienal Femsa. Las bienales eran el mejor lugar para que un artista se mostrara, un artista necesita foros para exhibir y aquí (en México) el artista pobremente, si no es él el que hace todo su esfuerzo, no llega a ningún lado.

“Las bienales servían enormemente para hacer foros para los artistas, claro que había una selección, no entraban todos, pero los que entraban tenían su catálogo y ese catálogo lo veían en Yucatán, Chiapas, Oaxaca, le servía al artista de currículum para exhibir aquí y allá, eso ya no lo hay.

“No hay suficientes galerías, suficientes museos para que los artistas exhiban; ahí van como nómadas viendo a ver dónde pueden exhibir: el que tiene más saliva, traga más pinole. Si es un artista que no le sabe cómo, ahí se queda. No hay el apoyo, estamos muy mal en eso, tristemente. “El talento que hay México en todas las ramas de las artes, en todo el país, de verdad, no lo explotamos como se debe. El artista no tiene los cauces y los canales que se merece”.

¿Qué tendría que cambiar para que el artista tenga los canales para mostrar su trabajo?

“Lo que hubo: la promoción de las bienales. Antes, el Conaculta, creo que lo sigue teniendo (la Secretaría de Cultura), tenía un espacio para tratar con los estados, pero yo no veo una publicación que se haga en Culiacán, yo no veo ninguna publicación en ningún lado; yo no sé qué se está haciendo en Chiapas, si es un libro, un músico, solamente si trasciende y adquiere un valor importante afuera: Javier Camarena, de Xalapa, que llevaba diez años cantando, ¿pero quién sabía de Javier Camarena? Tuvo que romper récord en el Metropolitan (de Nueva York), no se vale.

“¡No hay suficientes foros para el arte!, no hay una movilidad ni para un libro, ni para la poesía; las ferias están ayudando a los escritores, creo que hay un movimiento en teatro, pero en artes plásticas se ha acabado, no hay ese fomento a las artes plásticas”.

¿Pero quienes deben tomar la iniciativa?

“Yo siento que son los estados mismos”.

¿Más allá del Gobierno Federal con el nuevo gobierno?

“Tomarse de la mano (Federación y estados) y hacerlo posible, y además con las empresas. El Encuentro de Arte Joven antes era con una tabacalera o con no sé qué; Femsa se hace con Femsa; ni modo, se tienen que dar la mano los privados con los estados o con la Federación.

“Yo no puedo decir que se tiene que hacer así o se tiene que hacer asá, pero se tiene que hacer; es una tristeza que no sepamos hoy quién es el escritor que ha hecho tres libros acá en Tecate o en Tijuana, y menos lo saben en Chiapas o en Oaxaca.

“México tiene talento en cada esquina, he tenido la fortuna de viajar, porque me encanta, ando aquí y allá, y además en otros tiempos me ha tocado ser jurado de no sé cuántas bienales, cuando las había, entonces dices, ‘hay un talento maravilloso’, ¿y dónde está? ¡Y cuántos años tienen que pasar para que un artista de la talla de Álvaro Blancarte llegue a un museo en la Ciudad de México, no se vale!”.

El maestro Blancarte ha propuesto en los últimos años una Bienal de Pintura, pero en la administración de Pedro Ochoa en la dirección del CECUT que está por concluir, no tuvo eco…

“Me encantaría, porque hay un regreso a la pintura enorme en todas partes, ¡en todas partes!, lo quisiera ver, yo ya no voy a ser jurado, yo ya fui, pero no lo digo por mí, sino para difundir, pero no nada más que la bienal se exhiba hoy aquí y se la lleve el tren, no; que esa bienal pueda girar y se pueda ver en otros foros, que los jóvenes puedan ir y decir ‘estuve en Oaxaca porque allá estaba mi obra y entonces conocí a fulano y va a venir a mi casa’. No es una cosa idealista lo que estoy diciendo, yo creo que ese es un deber tanto del Estado como de la Federación”.

Finalmente, ¿qué satisfacción le deja que haya sido Usted la curadora para la exposición de Blancarte en el Museo José Luis Cuevas?

“Más que satisfacción para mí, es un reto de hacer lo que sé en favor del artista y en favor del público, de otro público que no lo conoce, ése es el gran reto, la misión que yo me pongo; no es lo que el artista quiere que enseñe, que sería muy loable, pero sabiendo que hay atrás toda una gama de obra, si no hay el conocimiento del artista, si no hay una información sobre él suficiente, porque nunca hay catálogos, porque nunca hay difusión necesaria para que se conozca la obra, entonces, creo que el reto es ése: mostrar al maestro no en todas sus fases porque es imposible, pero dar al criterio del curador una buena visión de lo que es una buena historia, de lo que dicen estas pinturas. Creo que ése es mi reto, no sé si lo pase, no lo sé, eso se verá allá a la hora de la exposición”.

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