Afectan cosecha de trigo con “semilla mala”

Foto: Cristian Torres
 
Edición Impresa Lunes, 3 Septiembre, 2018 01:00 PM

Agricultores del Valle de Mexicali señalaron a ZETA que la empresa harinera Munsa les dio “gato por liebre” al venderles semilla habilitada y no certificada, lo que les produjo un bajo rendimiento y por lo tanto, pérdidas en miles de pesos

 

Alrededor de nueve agricultores preparan una denuncia penal contra la empresa Munsa Molinos S. A de C. V., al señalar que les entregó semilla de mala calidad (genéticamente degradada), por lo que afirman, es la responsable de los bajos rendimientos que tuvieron en el ciclo 2016-2017.

Los mismos agricultores indicaron que pudieran ser más de 30 los agricultores de trigo afectados con la semilla, la cual no se encontraba certificada, lo que llevó a utilidades menores a las dos toneladas por hectárea en algunos casos, cuando la media fluctúa entre  seis y 6.5 toneladas.

Pese a que Sagarpa cuenta con un departamento exclusivo para la certificación de la semilla, este aparentemente no operó, por lo que se vendió libremente en el Valle de Mexicali.

Luis Alberto Osuna Tejeda sembró 75 hectáreas de trigo con semilla de Munsa y otras 40 con semilla de otra empresa, declaró que fue hasta el momento de la cosecha que se pudo percatar de los bajos rendimientos: “Nos dimos cuenta ya que estábamos en cosecha porque estando la planta, es difícil evaluar cuánto vamos a producir, ya en la cosecha fue cuando ya pudimos hacer la evaluación de que el rendimiento andaba muy bajo pese a que el ciclo anterior 2015- 2016 se tuvo un rendimiento de 6.7 promedio en 115 hectáreas”, afirmó el agricultor.

Al ver la calidad fue cuando decidieron platicar con la empresa y decirle que el rendimiento no se había cumplido, dado que la empresa había estimado rendimientos de 7.5 toneladas por hectárea, pero al final del día no se llegó ni a tres.

“Tuvimos un promedio de 2.8 toneladas, pero muchos compañeros hasta 1.5 toneladas sacaron, otros 3.5, 3.8, ahí anduvo el promedio de todos los compañeros que andamos inconformes. En total, yo calculo como unos 30 agricultores, pero aquí andamos unos nueve que nos unimos para quejarnos y protestar”, expuso.

Osuna Tejeda indicó que el Valle de Mexicali se encuentra afectado por las diferentes empresas que han entregado semilla mala a los agricultores, puesto que esto se ha vuelto una práctica generalizada. Explicó que años atrás se trajo semilla de muy mala calidad desde Obregón, la cual no estaba permitida debido a que Baja California es una zona libre de carbón parcial, la semilla venía infestada de un hongo Fusarium, el cual ataca el sistema radicular de la planta, la cual para sobrevivir, no produce.

Afirmó que el problema de la semilla pudiera afectar hasta el 80 por ciento del Valle de Mexicali, puesto que algunos agricultores logran conseguir semilla certificada, lo cual es muy raro, pues desde hace años ya no se produce en la región.

Indicó que la semilla que les vendió Munsa está catalogada como habilitada, incluso en la etiqueta de la cual, ZETA tuvo acceso y la donde se lee: “Semilla cuyo proceso de propagación o producción no ha sido verificado o habiéndolo sido, no cumple totalmente con alguna de las características de calidad genética, física, fisiológica o fitosanitaria”.

Incluso, la etiqueta señala que fue producida en Caborca, cuestión que aparentemente no puede ser debido a que en esa región tienen alrededor de 10 años que no producen semilla.

Osuna Tejeda explicó que luego de investigar, conocieron que la semilla habilitada es “semilla del montón que pintan”, a diferencia de una semilla certificada, la cual viene debidamente registrada sobre su mejoramiento genético.

“Tú puedes sembrar uno, dos, tres años, a partir de ahí, esa misma semilla certificada ya no la puedes sembrar porque se va degenerando genéticamente porque es una planta auto fecundable, no permite un cruzamiento como otras especies, como el maíz; si tú la estás sembrando, va a ver una degeneración, un disparate, van a volver los padres a manifestarse”, explicó el mismo triguero.

Semilla habilitada y no certificada

Dijo que al consumir la semilla habilitada, no conocían del problema hasta que empezaron a obtener los bajos rendimientos, además que tres temporadas atrás obtuvo rendimientos de 9.2 toneladas lo que es considerado muy alto. Indicó que para esta temporada utilizó fertilizantes adicionales con el fin de tener un buen rendimiento, pero finalmente no dio frutos.

El agricultor mencionó que derivado de la baja en la producción, quedó a deber en la compañía 280 mil pesos, aparte de lo que pagó al seguro y el capital de renta, por lo que estima pérdidas por 925 mil pesos.

“La empresa se había comprometido a apoyarme con la deuda de la renta, finalmente se negaron y fue cuando iniciamos este movimiento. Hablamos con los directivos de Munsa, Hilario Payan y Arturo Moreno, tuvimos una reunión con los jurídicos de la Sagarpa, no se llegó a ningún arreglo y fue cuando decidimos darle para adelante a esto. Nosotros hablamos a Ginebra, Suiza, para mandar una muestra de la semilla para que nos dieran el resultado de qué variedad se trataba, ellos nos canalizaron a Snics (Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semilla) México, pero no nos dieron ningún resultado”.

Puntualizó que posteriormente algunos representantes de Snics visitaron Mexicali y aprovecharon para exponerle el tema, por lo que se comprometieron a volver y analizar la semilla, esto mismo fue confirmado por el departamento de Comunicación Social de Sagarpa.

En cuanto a Sagarpa, Osuna Tejeda señaló que en la delegación de Snics Baja California no quisieron analizarlo, ya que afirma, “se encuentran coludidos con los empresarios”.

“Hablamos con el delegado Guillermo Aldrete, haz de cuenta que hablamos con cualquier otra persona de la calle porque nada nos resolvió. Sefoa no mete las manos y ya tiene conocimiento sobre eso”.

Dijo que el delegado dio una declaración donde comentó que la semilla provenía de San Luis Río Colorado y que era llevada a Caborca para ser activada, lo cual consideran inviable, ya que por el simple costo de transporte, no sería redituable.

La delegación los atendió: Aldrete Haas

El delegado de Sagarpa en Baja California, Guillermo Aldrete Haas, afirmó que los agricultores fueron atendidos en tiempo y forma, incluso antes de realizar la denuncia pública el 23 de agosto de 2018.

“Tuvimos una reunión hace dos semanas con el director de Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (Snics) -Leobigildo Córdova Téllez- que es el encargado de la certificación de semilla en primer lugar; en segundo lugar, decirte que esa semilla es de San Luis Río Colorado y se fue a Caborca a beneficiarse, y los que expiden la certificación son las autoridades del Snics de Sagarpa de Sonora”, explicó el delegado de Baja California.

Afirmó que se mandó un documento al jurídico del Snics nacional para abundar en la denuncia que hicieron los campesinos y revisar qué se tiene que hacer.

Aldrete Haas reiteró que la delegación ha atendido a los agricultores: “El jurídico envió un comunicado a México para que se determine qué tipo o nivel de responsabilidad puede tener tanto el Snics de aquí, como el de Sonora, pero han sido atendidos”, aclaró el delegado.

Y agregó que la gran mayoría, aproximadamente un 98 por ciento, de agricultores del Valle de Mexicali sembraron con semilla certificada.

Dijo que la baja en la producción en esta temporada no solo fue la semilla, detalló que en general se tuvo una producción promedio de 6.1 toneladas de trigo por hectárea, y no puede ser calificada como buena producción; afirmó que hubo varias causas, desde el calor, fríos no oportunos, vientos y otros factores que no se pueden controlar

“Ya hemos investigado, las dos cribadoras que hay allá no cribaron ninguna tonelada a Munsa, y con un ingeniero que (nos dijo) que tienen 14 años sin cribar semilla allá, no hay voluntad del gobierno, de la Sagarpa de dar solución a esto”, explicó.

El 11 de septiembre tienen una audiencia con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, en Tijuana, para exponer la situación en un espacio de 15 minutos, de igual manera agendaron una entrevista con el senador Francisco Navarro, quien será el nuevo presidente de la Comisión de Agricultura.

Señaló que además de las afectaciones, las deudas impidieron que pudieran acceder a créditos en el actual ciclo 2017-2018, además que las personas que habían rentado parcelas (como en su caso), volvieron a perder dinero al no poder sembrar.

 

Proteína contra productividad

Alfredo Fuentes es técnico y asesora a tres agricultores con alrededor de 300 hectáreas, los cuales utilizaron la semilla de Munsa, dijo que cuando sembraban semilla certificada, andaban entre 6.5 a ocho toneladas; sin embargo, con las nuevas variedad que les dio la empresa, no pasaban de 4.5 toneladas. En algunas hectáreas bajó hasta 1.5 o 2 toneladas, lo que significan pérdidas para el agricultor por 12 mil pesos por hectárea sin contar la renta.

“Nosotros sospechamos de las variedades de semilla, empezamos a investigar y nos dimos cuenta que son variedades que a la empresa le conviene promover porque son muy productivas en proteína, es lo que buscan. Entonces sacrifican la producción para obtener proteína, pero eso le hace mucho daño a la agricultura”, explicó.

Fuentes dijo que se acercaron a las oficinas de Snics en Mexicali, con el ingeniero José Luis Rojas, pero se retrasaban todos los trámites y por ello buscaron otras instancias. “Son variedades que han traído de afuera, que no están adaptadas. Te informó que yo fui de las personas que trabajé en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo en el Valle de Mexicali, entonces nos damos cuenta que una variedad que trae buen potencial es capaz de ser muy productiva, cosa contraria de cuando las empresas te dan materia genético malo, ya sea que pinten grano y lo usen para siembra, no es lo mismo producir grano que producir semilla”, indicó el técnico.

Dijo que en uno de los ranchos que asesoró, se cambió de variedad adaptada a la región y pese a sembrar

tarde, se logró obtener entre 8.5 a nueve toneladas y en algunos pedazos hasta 11 toneladas, cosa que con la anterior semilla nunca lograron rendimientos similares.

“Estas variedades que nos dio la empresa (Munsa) no existen en el catálogo de Inifap (Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y pecuarias), las buscamos y esas variedades no existen. La Rafi sí existe, pero ellos agregan una M, una O, una D, que significan Claves internas, desde ahí ya está mal”, explicó.

Dijo que Caborca no es productor de semilla por lo que viene etiquetado mal de origen, el mismo Alfredo Fuentes tiene sospechas que la semilla venga de Estados Unidos, ya que son variedades que dan mucha proteína que es lo que la empresa busca, pero son bajas en producción.

Otra empresa, mismos resultados

José Manuel Sandez Vindiola, agricultor del ejido Durango, sembró 20 hectáreas de trigo el ciclo anterior con la semilla de Munsa. “Se miraba un trigo muy bonito, inclusive pronosticábamos de siete a 7.5 (toneladas), un trigo precioso. Entra la máquina y ahí nos desengañamos, me produjo 3.6 (toneladas) por hectárea y obviamente ahí se perdió todo, se perdió mi trabajo, se perdió la renta de la parcela que son 120 mil pesos, tiene toda la fertilización”, indicó el campesino.

En su caso, sembró con Gradesa Logística de San Luis, comentó que además de no poder cubrir sus gastos, quedó debiéndole a la empresa, afortunadamente el seguro lo cubrió, pero no obtuvo ganancias, incluso sus números se fueron a rojos por el pago de la renta de las 20 hectáreas.

Afirmó que tiene dos temporadas sin rendimientos, por lo que ha optado por endeudarse para poder sobrevivir.

 

Legal

El abogado Lázaro García Cervantes compartió que preparan una demanda penal contra la empresa al tipificarse la conducta delictiva en el artículo 219 del Código Penal, debido a que se trata de un fraude específico. “Estuvimos analizando que la fracción 5 dice, al empresario que emplee materiales de calidad o cantidad inferior a la estipulada, siempre que haya recibido el precio o parte de él, está cometiendo esta conducta delictiva, eso quiere decir que a los agricultores, sin embargo, al recibir la semilla están pagando el precio real por una semilla certificada, por lo que les están dando cantidad y calidad inferior”.

Señaló que los responsables de la empresa son susceptibles a una pena de cuatro a nueve años de prisión o en su caso, las personas afectadas pudiesen otorgar un perdón siempre y cuando el imputado realice una reparación del daño.

Indicó que hasta el momento, nueve agricultores se han acercado por una orientación para entablar la demanda.

En varias ocasiones se intentó localizar a la empresa Munsa en su sede en Hermosillo, pero hasta el cierre de la edición, no se había dado una respuesta.

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