Policías detrás de atentado y robo de droga


 
Edición Impresa Lunes, 2 Julio, 2018 01:00 PM

Agentes municipales y ministeriales, se encuentran en el ojo del huracán tras investigaciones del Grupo Coordinación, señalados en dos incidentes ocurridos en días pasados: el atentado contra el ex subdirector de la PEP, Fabricio Ruiz Valenzuela, y el robo de una droga dado a conocer luego de una amenaza dejada en una hielera del fraccionamiento Puertas del Sol en Mexicali

El atentado contra el ex subdirector de la Policía Estatal Preventiva (PEP), Fabricio Ruiz Valenzuela, y el robo de una droga que fue denunciado a través de una amenaza dejada en una hielera en el fraccionamiento Puertas del Sol de Mexicali, habrían sido cometidos por grupos de policías municipales y ministeriales.

Aunque no existe relación directa entre ambos casos, investigadores del Grupo Coordinación definieron perfectamente que en el primer incidente se trata de agentes activos que habrían sido contratados para ultimar a Ruiz Valenzuela, mientras que en el segundo sería un robo de droga en el que habrían participado por lo menos tres policías ministeriales identificados.

A la sombra de la inseguridad que se vive en Tijuana y Ensenada, con cifras récord de asesinatos, en Mexicali se mantienen datos “controlables”, pero los últimos crímenes de alto impacto, desde el multihomicidio del merendero Manuet´s, el asesinato de “El Tony” y otros tantos perpetrados con armas de grueso calibre en el valle, encienden las alarmas ante una evidente pugna entre grupos delictivos que la autoridad no ha querido reconocer.

En la Capital del Estado, el 30 por ciento de los asesinatos, son relacionados con la delincuencia organizada.

 

COMANDO NEGRO ATACÓ A FABRICIO RUIZ

Las manecillas del reloj rondaban las 4:30 pm del sábado 16 de junio cuando el ex subdirector de la PEP, Fabricio Ruiz Valenzuela, salió de una tienda de autoservicio en San Felipe. Abordó su vehículo y tranquilamente lo puso en marcha.

Había realizado unas compras simples y pretendía regresar rápido con sus acompañantes. El jefe policíaco adscrito actualmente a Baja California Sur -quien permanece en cuidados especiales en un nosocomio del que no se precisaron detalles-, fue interceptado por un vehículo Toyota 4Runner de color gris, que circulaba a gran velocidad.

Sin importarle el mal estado en que se encontraba la vialidad, el vehículo se acercaba rápidamente, lo que llamó la atención de Ruiz Valenzuela, quien aceleró su marcha y poco antes de llegar a un alto entre las calles Mar de Japón y San Felipe -a unos 180 metros de donde vio por primera vez el vehículo sospechoso- realizó un frenado brusco que desestabilizó al automóvil donde viajaban los sicarios, quienes abrieron fuego.

Testigos del incidente narraron que la unidad Nissan Lift en la que viajaba el agente -de reciente modelo, color plata y sin placas de circulación- dio reversa unos 30 metros, en medio de la lluvia de proyectiles; algunos de los atacantes descendieron, mientras que otros accionaban sus armas desde el interior del vehículo de enormes proporciones.

En total se manejaron seis individuos uniformados con atuendo de color negro, con chalecos antibalas, equipo táctico, botas y otros aditamentos policíacos, además de armas AK-47 y .45; incluso algunos llevaban pasamontañas.

“Era un comando negro, de esos que ya no había”, fue la declaración de un investigador que recabó datos a través de testigos de la zona.

Foto: Cortesía.- Óscar Parra Aispuro, conocido como “El Telokin”,“El Patrón” o “El Parra”, líder de una de las agrupaciones más grandes del tráfico de totoaba en el puerto de San Felipe.

Mientras la unidad de la víctima retrocedía, los sicarios disparaban sin cesar. De hecho, peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) recolectaron 40 casquillos, pero se presume que son más, pues habrían caído al interior de la unidad donde escaparon.

En una posición incómoda, Ruiz Valenzuela repelió la agresión con su arma de cargo, por lo que los matones cesaron el fuego y se retiraron a gran velocidad; la balacera habría durado alrededor de dos minutos, según lo establecido por testigos.

Pese a que policías municipales realizaron una intervención inmediata, en ningún momento persiguieron a los criminales, quienes extrañamente escaparon sin ser molestados por autoridades, pese al estado de emergencia que había en la comunidad portuaria. Su única acción fue resguardar la escena y esperar el arribo de paramédicos de la Cruz Roja para trasladar a la víctima, quien permaneció consciente en todo momento.

Investigadores del Grupo Coordinación establecieron que hay importantes indicios que definen a los criminales como policías, incluso se identificó a uno con el nombre de David, agente ministerial inicialmente adscrito a Rosarito; el resto de los sicarios también estarían relacionados con las corporaciones policíacas, pero no se han podido definir más características.

Ruiz Valenzuela se encontraba con permiso en Mexicali, pues era momento de presentar una firma ante la Procuraduría General de la República (PGR), debido a que lleva un proceso judicial por el supuesto ataque a un individuo identificado como pseudo periodista.

Esta información no era de dominio público, por lo que investigadores consideran que el ataque estaba premeditado y Fabricio fue “puesto” por vecinos o policías que conocían sus movimientos. Sin embargo, el jefe de Aprehensiones de la fiscalía de Baja California Sur logró escapar con vida del atentado, aunque permanece en cuidados intensivos a causa de los múltiples impactos recibidos en cuello, abdomen y brazo.

Un día antes del crimen contra Ruiz, se reportó una balacera en el puerto de San Felipe, donde una persona resultó lesionada por proyectiles de arma de fuego. El reporte no establece muchos detalles, pero se describió al mismo vehículo Toyota 4Runner, color gris, como el medio en el que escaparon los agresores, solo que en esa ocasión el crimen se perpetró con armas cortas. La PGJE tiene indicios de que se trata de la misma unidad.

 

“EL PARRA” Y “LA YEGUA”

Los autores intelectuales del atentado contra Fabricio Ruiz -según establece personal de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y de la PGJE-, son Óscar Parra Aispuro, conocido como “El Tekolín”, “El Patrón” o “El Parra”; y su socio apodado “La Yegua”, del que no se tiene nombre, pero integrantes del Grupo Coordinación ya reconocen su rostro.

Todas las líneas de investigación del atentado señalan a “El Parra” como principal sospechoso del ataque contra Fabricio Ruiz Valenzuela, quien dirigía los operativos de la PEP en el puerto, donde asestaron fuertes golpes contra los traficantes de totoaba de aquella comunidad, e incluso detuvieron a familiares de Parra, operadores y hasta trabajadores del Ayuntamiento a sus servicios.

Dado a que no se cuenta con información que establezca a Ruiz Valenzuela como operador de alguna estructura criminal, se refuerza la hipótesis de que el atentado fue una venganza por los golpes contra la célula de “bucheros”.

Parra Aispuro cuenta con orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado, tras abatir a un militar en el puerto de San Felipe, en víspera de año nuevo; disparó un arma AK-47 contra el castrense Esaú Saldaña Ramos, quien se encontraba fuera de servicio y desarmado.

Al interior de esta hielera con amenaza fue hallado un trozo de yeso

Pese a ello, tanto la PEP como Gendarmería, PGJE, Policía Municipal, Secretaría de Marina y Ejército Mexicano, mantienen pasividad en el puerto y sus alrededores; nadie enfrenta directamente el crecimiento de estos grupos dedicados al tráfico de totoaba que han sido detectados con armas de grueso calibre e incluso vehículos con blindaje.

Cuestionados al respecto, integrantes del Grupo Coordinación confiesan que es muy complicado llegar a San Felipe sin ser detectados por “halcones” al servicio del “Parra” y “La Yegua”, los cuales huyen de la comunidad por tierra -al sur de San Felipe- o mar -a Puerto Peñasco- apenas reciben “pitazo”.

 

UNA HIELERA CON AMENAZA EN PUERTAS DEL SOL

En conferencia de prensa, el subprocurador Fernando Ramírez Amador, reconoció que el lunes 25 de junio se localizó una hielera con un mensaje amenazante en su interior. Aunque no venía firmada y la advertencia no tenía dedicatoria, el caso fue tomado con seriedad por elementos de la PGJE, quienes levantaron la escena.

Alrededor de las cinco de la mañana del lunes, se emitió un llamado de emergencia precisando que en un terreno baldío de pequeñas proporciones con viviendas contiguas, localizado sobre la calle Viña del Mar, casi esquina con Mar Perseo, Colonia Puertas del Sol segunda sección, se había dejado una amenaza al interior de una hielera.

Policías municipales fueron los primeros en llegar y, tras confirmar el hallazgo, se pidió la intervención de detectives que resguardaron la escena e iniciaron las indagatorias.

Los oficiales temían que al interior hubiera restos humanos, pero al abrir la hielera solo encontraron un trozo de yeso. En el texto se leía:

“ESTO LE VA A PASAR A TODA LA BOLA DE RATAS MUGROSAS SÍGANLE AL TOPON PINCHES CULITOS”.

Inicialmente se pensó que se trataba de una advertencia a ladrones de la comunidad, pero conforme pasaron las horas, detectives recabaron información con la que establecieron que el mensaje iba dirigido a un grupo de policías, entre el cual destacan seis agentes municipales y dos miembros del cuadro de mando; y por lo menos tres ministeriales reconocidos solo por apodos o nombres, sin apellidos.

Dos de ellos son hermanos, uno identificado solo como “El Shack”, mientras que el otro lleva por nombre Adán. En la nómina de la PGJE solo aparece un Adán como policía ministerial de Mexicali y su nombre completo es Adán Uribe Herrera, quien todo el año pasado e inicios de 2018 fungió como comandante de la Policía Ministerial en San Felipe -es decir, cuando se dio el asesinato del soldado-, pero actualmente labora en el área de Unidades Foráneas.

Aparentemente, todo se originó a raíz del robo de un gran cargamento de marihuana y “cristal”, además de dinero en efectivo, en una comunidad tipo residencial ubicada la suroeste de Mexicali en días pasados. Aunque no se cuenta con mayores detalles, integrantes del Grupo Coordinación ya se encuentran revisando el tema.

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